Francisco Alvarez Castellanos – El lenguaje presidencial

Entre las cosas que me avergüenzan del presidente Hipólito Mejía está el lenguaje que usa públicamente. Si fuera un lenguaje que usara estrictamente en su casa, en una de sus nuevas mansiones o en uno de sus invernaderos, quizás pasara. Pero que lo utilice para denostar, insultar, menospreciar a otros, es simplemente inaceptable.

Y ya comprendo, además de los desaciertos que han llevado esta nación a la ruina, por qué Mejía está considerado internacionalmente “el presidente peor valorado de América Latina” y que en un trabajo realizado por una agencia internacional resultara con el porcentaje más bajo entre todos los presidentes latinoamericanos. Apenas obtuvo seis votos favorables contra 94 en contra. En otras palabras, es el último de la lista. ¡Que vergüenza para los dominicanos!

Mejía, el pasado martes 16, le endilgó el calificativo de “gallina” y de hombre sin “valor” nada menos que al doctor Leonel Fernández, el candidato presidencial. Y días antes dijo que los peledeístas eran “señoritos perfumados”, o algo así. Sin contar con lo que le dijo al periodista extranjero que lo entrevistó para la televisión, entrevista en la que al final soltó una expresión que me puso a pensar qué rayos fue lo que hicimos el 16 de mayo, hace casi cuatro años, cuando elegimos como presidente de la República a un hombre que, dicho claramente, ¡no sabe lo que es un gobierno y desconoce totalmente la génesis de la palabra estadista!

Y, que conste, yo me encuentro entre los culpables de ese increíble error, sin recordar aquello de que “zapatero a tus zapatos”.

El insulto personal, las diatribas calumniosas no son de personas bien educadas. Eso hay que dejarlo para pobres gentes que se criaron en hogares paupérrimos y educados por padres sin el más mínimo conocimiento de lo que es educación doméstica, respeto a los demás, amor al prójimo, etc. Y este no es el caso precisamente del presidente Mejía.

Y agréguele a eso las veces que el señor presidente ha violado la Constitución de la República, pasándole por encima a un montón de leyes como si de papelitos sin valor se tratara.

Yo votaré el 16 de mayo próximo, si Dios quiere, porque abstenerse de hacerlo es favorecer al que menos lo merece.

Todos saben lo que pasó con los medios de comunicación del desaparecido BANINTER. Todo el mundo sabe en favor de quien se están utilizando, ILEGALMENTE, esos medios de comunicación. Menos los que han quebrado, como Ultima Hora, El Financiero, El Expreso, etc. Todos en este gobierno.

Y me apena que un hombre como Luis González Fabra, tenga el tupé de rechazar, a nombre de su gobierno, claro está, la denuncia hecha en la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), durante su más reciente reunión en México. La delegación dominicana denunció que el gobierno dominicano está haciendo una competencia desleal a los demás medios de comunicación (independientes), subsidiando con dineros del pueblo, con dineros de préstamos internacionales, a medios que no pueden mantenerse por sí mismos. ¿Saben cuánto cuesta mantener un medio como el solamente al LISTIN DIARIO? Unos 20 millones de pesos mensuales, y el que ha dirigido diarios sabe lo que estoy diciendo. Y eso, mientras la gasolina está a cien pesos el galón, la energía eléctrica está por las nubes y subiendo, el gas propano tiene inmensos problemas y la gente pobre tiene que comprar carbón a RD$75.00 el saquito, los hospitales no tienen medicinas, la comida no está ni remotamente al alcance de la clase pobre. Y todo, mientras se les pagan 500 pesos a los motoconchistas para que realicen ruidosas caravanas por las calles y avenidas de esta capital, ondeando trapos blancos (porque no son banderas, propiamente dichas). Y esos son solo unos pocos de los numerosos y gravísimos problemas que tienen el país al borde de un abismo sin fondo.

De lo que está pasando aquí y de lo que pase aquí en los próximos cinco meses menos algunos días, solo habrá un responsable: Hipólito Mejía. Claro, y su corte de cómplices de todos los “calibres”.

Ahora, hay otra verdad: ¡que paciencia tiene Leonel Fernández!, ¡que aguante!

En este país debería instituirse el duelo como forma de lavar honras mancilladas. Si así fuera, ni el artículo 55 salvaría a Mejía de hacerse presente, con dos padrinos (solo dos) en el campo del honor, siquiera una docena de veces al año…¡e iría en coche! Eso, sin sale vencedor en las once primeros. No puedo terminar este artículo sin protestar por la forma casi indecente en que el doctor Rafael Molina Morillo, alto funcionario de la SIP, ha sido tratado por el gobierno y el Listín Diario por haber hecho público en México lo del subsidio que reciben oficialmente los medios de comunicación que antes eran de BANINTER y que ahora detenta, ilegalmente, el gobierno, mientras cien deudores del quebrado banco, al que le deben miles de millones de pesos y dólares, no son tocados ni con el pétalo de una rosa. Y todo el mundo sabe la razón.

Finalmente, respeto merece, quien respeta a los demás.