Francona dice Martínez lanzará humo

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SAN LUIS (AP).- A los Cardenales de San Luis volver a casa puede ser el mejor de los bálsamos en la Serie Mundial. Tras perder los dos primeros juegos en Boston, los Cardenales se encuentran en una situación precaria cuando el Clásico de Octubre se traslade el martes a territorio de la Liga Nacional.

Pero unos inspirados Medias Rojas, decididos a acabar décadas de ignominia y fracasos, saldrán a darle una nueva estocada a los Cardenales, ahora en el Busch Stadium.

Si bien nadie está adelantándose a descorchar la champaña, los Medias Rojas sienten que llegan al tercer juego con las cartas a su favor.

Tras contener a la columna vertebral de la temida alineación de los Cardenales, Boston apelará a uno de sus dos ases en el montículo: el enigmático Pedro Martínez (16-9).

El dominicano, que alcanzó a lanzar una entrada en relevo en el partido que los Medias Rojas vencieron a los Yanquis de Nueva York para consagrarse campeones de la Liga Americana, llega con suficientes días de descanso, ya que su última apertura fue el lunes pasado.

“Vamos a un lugar difícil, pero estamos muy confiados de que con Pedro saldremos con esa victoria””, afirmó el torpedero colombiano Orlando Cabrera, de los Medias Rojas.

“Creo que Pedro va a salir a tirar humo””, dijo el piloto de Boston, Terry Francona. “Tiene descanso. Se siente bien consigo mismo… Cada vez que abrimos con él, créanme, nos entusiasmamos””.

San Luis, por su parte, tendrá como abridor a Jeff Suppan (16-9), el mismo que salió airoso tras librar un duelo en el séptimo juego contra Houston y en el que se definió el campeón de la Liga Nacional.

Para doblegar a Martínez, San Luis primero deberá encontrar una fórmula que haga repuntar al ataque más productivo del Viejo Circuito este año.

Una alineación que tiene a Albert Pujols, Scott Rolen y Jim Edmonds, todos candidatos al premio al más valioso, se fue sin hits en seis oportunidades al bate con corredores en posición de anotar, en la derrota del domingo por 6-2 en el Fenway Park de Boston. San Luis tampoco pudo sacar provecho de que los Medias Rojas cometieron cuatro errores por segunda vez en la serie.

Ciertamente el consuelo para San Luis es que es un equipo que se crece como local, donde este año exhibe marca de 6-0 en la postemporada, mientras que carga con cinco derrotas en fila como visitante.

El dominicano Pujols se fue de 4-3 en el segundo juego, pero Rolen y Edmonds lo hicieron de 7-0. Los primeros seis hombres en el ataque de San Luis apenas han conectado tres hits en 21 turnos al bate.

Tony La Russa, el piloto de los Cardenales, dice que el cambio de escenario le caerá bien a su novena, que ahora podrá sacar ventaja del hecho de que Boston deberá sacrificar un bateador, ya que en la Nacional el pitcher tiene que ir al plato.

“Nosotros estamos acostumbrados a jugar sin el bateador designado. Ya veremos cómo les afecta a ellos””, dijo La Russa.

Francona ha dicho que no mandará a la banca al dominicano David Ortiz, el designado en los Medias Rojas, porque no quiere perder la presencia de un hombre con 19 carreras remolcadas esta postemporada. Ortiz jugará en la inicial, posición en la cual se ha desempeñado poco en el 2004.

Otro posible cambio sería que Kevin Millar, el primera base regular, pase al jardín derecho en lugar de Trot Nixon.

Boston sabe que no puede confiarse y bajo ningún concepto canta victoria adelantada.

Antes que nada tiene claro que los bateadores de los Cardenales son capaces de despertar en cualquier instante.

“Esto no se ha acabado””, afirmó Ortiz, que está al tanto de la ansiedad que implica la realidad de que los Medias Rojas no son campeones desde 1918. “Tenemos que jugar los partidos uno por uno””.

De hecho, varios jugadores “patirrojos”” miran el ejemplo de la serie que le ganaron a los Yanquis, en la cual estuvieron abajo por tres juegos para luego remontar.

“No vamos a caer en la trampa tras ganar los primeros dos””, dijo el relevista Alan Embree. “Ya vieron lo que le pasó a los Yanquis. Ellos (los Cardenales) tienen un equipo tremendo, igual de fuerte que el nuestro””.