Fructífera visita del presidente panameño

La honrosa visita del presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, permitió entre otras cosas positivas valorar la efectividad de una serie de programas gubernamentales como la tanda extendida, las visitas sorpresas y el 9-1-1, los cuales serían tomados como modelo por el primer mandatario centroamericano para ser reproducidos en su país.

Los elogios recibidos por el presidente dominicano de parte de su homólogo panameño nos hace recordar el viejo proverbio de que “nadie es profeta en su tierra”, pues por razones puramente políticas, debido al proceso electoral, los sectores de la oposición han cuestionado de manera injusta tales programas.

A pocos metros donde residimos, en el ensanche Ozama, el presidente Varela visitó la emblemática escuela Panamá y quedó impresionado por la aplicación en ese liceo de la tanda extendida, un sistema que está revolucionando la educación criolla y que fue una promesa de campaña del Lic. Danilo Medina.

No cabe duda de que las relaciones diplomáticas entre Panamá y la República Dominicana están en su mejor momento después de la trascendental visita y es justo destacar la labor de nuestro embajador en esa hermana nación, el intelectual de la comunicación César Medina y de su homólogo en nuestro país, Pablo Quintero Luna.

Sin proponérselo el presidente Varela le ha hecho en términos políticos y electorales un gran aporte a la causa del Presidente/candidato Danilo Medina, pero lo más importante es los beneficios que recibirán las naciones que dignamente representan.

Con visitas como la del presidente Varela se engrandece el país, y finalmente solicito su benevolencia para exaltar la figura legendaria del coronel Omar Torrijos, la expresión más elocuente del nacionalismo panameño.