FUERTE & VELOZ
José Reyes ingresará a la élite de los Grandes

http://hoy.com.do/image/article/303/460x390/0/56D6740F-13D9-40B0-BE6F-9495D8CE162E.jpeg

Por BEN SHPIGEL
Del NY Times
ATLANTA.-
Para las 8 de la mañana, seis veces a la semana durante la temporada muerta, José Reyes corría en los jardines de un pequeño estadio cerca de su casa en la República Dominicana. “Quiero ser más rápido”, dijo Reyes.

Para las 10 de la noche, Reyes se retiraba a su gimnasio por unas horas. “Quería ponerme más fuerte”, dijo Reyes.

No hay forma de saberse Reyes puede ser más rápido; ya ha sido cronometrado en tres segundos corriendo de primera a segunda base. Pero Reyes se reportó a los entrenamientos de primavera con cinco libras más de músculo y un año después de haber conectado 19 cuadrangulares parece que se va a transformar en un raro primer bate que puede presentar tanto poder como velocidad como elementos de su juego.

Puede que no sea esta temporada, o la próxima, pero los Mets piensan que Reyes, de 23 años, puede entrar al club de los 30-30. Si sucede, se unirá a un exclusivo grupo de primeros bates.

De los 48 30-30 que se han hecho en la historia del béisbol, de acuerdo al Elias Sports Bureau, solo seis han sido jugadores que han pasado la mayor parte de la temporada como primer bate: Alfonso Soriano (2002, 2003, 2006), Bobby Bonds (1973, 1975) y Tommy Harper (1970).

“No tengo la menor duda”, dijo Rickey Henderson, el instructor especial de los Mets que es considerado el mejor primer bate de la historia. “Pero si está tratando de pegar 30, nunca lo hará. El necesita mejorar en otras áreas, y luego, si lo hace bien, los jonrones llegarán. Y aun si no lo hacen, seguirá siendo un gran jugador”.

Los Mets han proyectado que Reyes hará prácticamente lo mismo que el año pasado, cuando bateó .300 y encabezó la liga en triples (17) robadas (64). Jugó una sólida defensa que le merecería un Guante de Oro. Solo dos jugadores – Honus Wagner en 1908 y Willie McGee en 1985 – precedieron a Reyes en bateo de .300 con al menos 15 triples, 10 jonrones, 20 dobles y 50 robos.

Para los Mets, los jonrones de Reyes son un bono porque no son esperados; en 343 partidos en las menores solo conectó 13.

“Estaba tratando de ser un mejor bateador, no batear para poder”, dijo Reyes.

Pero casi al mismo ritmo que Reyes ha mejorado su disciplina en el plato y comenzado a tomar transferencias, su cuerpo de seis pies y una pulgada ha comenzado a llenarse. La combinación le ha ayudado a demostrar poder, como el que presentó el pasado miércoles al conectar su primer cuadrangular de la temporada.

El encabezó a los Mets con cinco cuadrangulares en la primavera y fue el único jugador en conectar tres en un partido el año pasado, el 15 de agosto en Filadelfia.

Henderson superó 20 en cuatro ocasiones en su carrera. La primera vez fue en 1985 con los Yanquis, pero eso no sucedió hasta su sexta campaña completa en las mayores. Esa temporada, Henderson bateó para .314, recibió 99 transferencias y anotó 146 carreras.

Dijo que esas son las estadísticas a las que debe aspirar Reyes, en vez de los números de poder y los jonrones que pueda conectar. “Piensen en eso, a los lanzadores les encantaría que conecte jonrones, porque no tendrían que preocuparse de él en las bases”, dijo Henderson, cuyo mayor total de jonrones en un año fue de 28.

“José es temido en las bases de la misma manera que me temían a mi. Pero todavía no le temen en el plato. Cuando llegue a ese punto, le pondrá el temor de Dios a todo el mundo”.

Aun si su poder se desarrolla pronto, su juego en general debe beneficiarse. Los lanzadores se preocupan de que ponerlo en base implique dejar uno o dos lanzamientos sobre el plato. Si se preocupan porque saque la bola del parque, lanzarle mal sería difícil. Con él en base, un lanzador tendría que lanzar más rectas a aquellos que vienen detrás de Reyes para mejorar los chances de sacarlo out si se va corriendo.

Tom Glavine dijo que podia pensar en solo tres jugadores aparte de Reyes – Henderson, Soriano y Rafael Furcal – que inflingen tanto temor en el plato como en las bases.

“Al final de cuentas uno se preocupa más por su velocidad, porque al conectar el jonrón ya el daño está hecho”, dijo Glavine. “Pero si un tipo como José se embasa, hay que comenzar a pensar en la base robada. Entonces uno le presta más atención a él y menos al bateador”.

Al enterarse de los comentarios de Glavine, Reyes asintió con la cabeza y se sonrió. El sabe que más que nada, los Mets cuentan con él para iniciar la ofensiva. Cuando los catchers contrarios invocan el nombre de Reyes durante las estrategias previas al juego, se concentran en su velocidad.

Cuando Reyes llega a primera base algunos jugadores le han dicho que es como conectar un triple. “Me robo segunda y tercera”, dijo Reyes. “Por eso voy a tomar más transferencias este año. Creo que puedo ser mejor”.

Versión (Dionisio Soldevila Brea). –