Fundación Juan Bosch denuncia irregularidades en elecciones Honduras; prevé “matadero electoral”

Matías Bosch

La Fundación Juan Bosch, que participó como entidad no partidista, no gubernamental, en calidad de acompañante, en las elecciones de Honduras, emitió hoy un informe final del proceso en el que denuncia irregularidades y advierte que la región se aventura a un “matadero electoral”.

Dijo que los comicios del país centroamericano estuvieron matizados por prácticas que se asumían como superadas, tales como la violencia e intimidación; desconocimiento flagrante de las reglas de competencia sana; apartamiento de las disposiciones legales vigentes; falta de garantías efectivas para competir en condiciones equitativas y avasallamiento de la voluntad popular.

Además, en el documento “ELECCIONES EN HONDURAS: No a otro “matadero electoral” en América Latina”, la Fundación destacó la presencia de manipulación de los medios de comunicación; represión e intimidación a los observadores y acompañantes internacionales; vulnerabilidad del sistema; múltiples anomalías como compra de voluntades y tráfico de credenciales; graves anomalías en el proceso de escrutinio público y retención injustificada del 19% de actas por parte del Tribunal Supremo Electoral (TSE).

“Desafortunadamente a las únicas conclusiones que uno puede arribar, luego de observar y acompañar el proceso electoral hondureño, son negativas. Lo que pudimos observar y comprobar es un proceso frágil, vulnerable, carente de un sistema de consecuencias a las diversas situaciones de irregularidad y anomalía que hemos manifestado”, puntualizó.

Otras irregularidades fueron la declaración de 1,000 actas con inconsistencias, ganadas por el Partido Libre;  falta de resolución de los 611 centros de votación que no contaban con los escáneres para transmitir los resultados de 983 mesas electorales; suplantación y adulteración de actas reales y escaneo de alrededor de 1,800 actas pero ninguna llegó.

“Si esto no es enmendado en apego a los valores esenciales de la democracia y respeto a la soberanía popular, nos aventuramos por una pendiente enjabonada a lo que Juan Bosch llamó “matadero electoral” refiriéndose a los procesos electorales vividos en República Dominicana a partir de 1966, luego del Golpe de Estado de 1963 y la ocupación norteamericana de 1965-1966”, lamentó.

Apuntó que se pudo advertir clara parcialidad a favor del oficialista Partido Nacional por parte del TSE, desatención a los múltiples reclamos, quejas y denuncias del Partido Libre y del  Partido Anti Corrupción (PAC).

“Honduras, fragmentada y herida por un funesto atentado a la democracia como lo fue el golpe de Estado de Junio del 2009, asolada por la inseguridad, el desempleo, la corrupción rampante como consecuencia de este, se encuentra en una situación que nuevamente atenta contra su integridad democrática y lo aparta sustancialmente del camino que conduce hacía la prosperidad y del cambio que urge desarrollar en dicho país”, concluyó.