Gastos asombrosos

El Presidente Danilo Medina ha dado señales de que quiere una gestión administrativa transparente. Se le atribuye haber manifestado ese interés en reuniones con altos funcionarios. Es bueno que así sea, porque el asombroso incremento de los gastos administrativos con cargo a Educación debería merecer atención especial. En los últimos cinco años, el personal docente aumentó un 27%, mientras que el administrativo escaló al 78% y la nómina de empleados no docentes se disparó un 148%. En el semestre enero-junio de este año, los gastos corrientes de ese ministerio consumieron el 82.4% del total invertido, contra un 17.6% destinado a gastos de capital. Hubo un aumento desproporcionado de personal secretarial y de conserjería.
Las sociedad ha acariciado la expectativa de que la inversión del 4% del PIB en educación implicaba el compromiso de impedir que el clientelismo se aprovechara de los recursos, pero niveles de gastos difíciles de justificar están dando señales inquietantes. Todavía hay déficit de maestros para cubrir las plazas vacantes, aunque hay una convocatoria para contratar postulantes a posiciones docentes. Hay muchos aspectos programáticos y estructurales que dejan mucho que desear. Si se aspira a una gestión administrativa transparente, habrá que tomar con mano férrea los controles sobre los gastos desproporcionados que se ejecutan en el área educativa.

Abuso sexual contra menores

Este país, cuyas políticas de prevención del crimen de género han sido un estrepitoso fracaso, sigue la misma tendencia en cuanto a prevenir el abuso sexual contra menores de edad. Las cifras que aporta Unicef indican que de enero a mayo del presente año hubo un aumento del 20% en agresiones de esta naturaleza, en comparación con las registradas en el 2015. Esta ocurrencia deja mal paradas las políticas oficiales y la aplicación misma del Código del Menor.
Unicef aporta este dato en momentos en que lanza su campaña “No hay excusa”, que será mantenida durante tres meses a nivel nacional. El aumento de los casos de abuso sexual infantil indica que tenemos que empoderarnos de la situación y revertir sus efectos sociales. Ciertamente, no tenemos excusa para haber permitido este repunte aberrante.