Gente de Capotillo se siente más segura

POR GERMAN MARTE
Residentes en Capotillo expresaron ayer su respaldo al incremento de la vigilancia policial por sus calles y dijeron que se sienten un poco más seguros después que la Policía Nacional dispuso el patrullaje permanente como parte del Plan de Seguridad Democrática anunciado por el presidente de la República.

Sin embargo, el temor a la represalia de los jefes de bandas y los delincuentes parece imperar en el barrio, pues muchos de sus moradores temen hablar con la prensa “para no calentarse con los tígueres”, mientras otros ofrecen declaraciones con la condición de que no se publiquen sus fotografías.

Comerciantes, amas de casa, chiriperos y desempleados del Capotillo dijeron a HOY que la delincuencia ha disminuido desde que los agentes policiales incrementaron el patrullaje en este sector de apenas un kilómetro cuadrado y donde viven más de 70,000 personas.

Destacaron que la mayoría de los residentes es gente de trabajo, que anhela vivir en paz, y aunque apoyan que la Policía aumente el patrullaje para controlar la delincuencia, insisten en que más que eso necesitan oportunidades, sobre todo para los miles de jóvenes desempleados quienes son rechazados en los empleos sólo por residir en un barrio “caliente”.

“Hacía tiempo que faltaba que alguien se preocupara por los barrios, principalmente en Capotillo. La delincuencia nos tenía arropado hasta la coronilla, pero ahora nos sentimos un poquito calmados, porque por lo menos la Policía y la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) entran”, manifestó la comerciante Arelys de los Santos. 

Sostuvo que la delincuencia se incrementó en los últimos cuatro años pues la Policía dejó de patrullar.

Agradeció al gobierno que se preocupe por Capotillo y dijo que después que los agentes entraron a patrullar el sector, hasta las bandas se han calmado.

Juan González y Severino Abad, destacaron que la delincuencia se ha controlado mucho desde que los policías están patrullando la zona.

González atribuyó el auge de la delincuencia a la gran cantidad de armas de fuego que repartió a todo tipo de gente el pasado gobierno.

Mientras que Abad expresó que ya en Capotillo se puede dormir de noche, algo que hasta hace poco era difícil, debido a los constantes tiroteos que se producían durante la noche.

Asimismo, otros vecinos como Roberto Rosario, dijeron que los tiroteos nocturnos han disminuido bastante, pero observaron que  Capotillo es muy diverso; que hay zonas tranquilas y otras donde sí hay problemas y que es allí donde deberían ir más las patrullas policiales.

Antonio Pérez afirmó que las patrullas de la policía van a la Respaldo Josefa Brea y a la calle Seis y la Diego Velásquez, pero eso no son los puntos específicos a los que deben ir “a los hoyos a la vera del río, para allá abajo, para La Zurza”.

Reclamó que se incremente también la vigilancia policial durante las noches.

Pero su vecino Carlos José Ramos considera que mientras no se vaya a las causas que generan la delincuencia no habrá solución al problema.

“Lo principal que tienen que hacer las autoridades es buscar el origen de la delincuencia, que no es de abajo hacia arriba, sino de arriba hacia abajo”, aseveró Ramos.

Dijo que el auge de la delincuencia se debe a la falta de oportunidades para los jóvenes, y señaló que los gobiernos se esforzaron por reprimir a los dirigentes populares para que no protesten y al mismo tiempo introdujeron las drogas en los barrios más combativos, “pero se le fue de las manos”.

De acuerdo con Ramos, el temor de las autoridades es que ahora la delincuencia salga de los sectores marginados y vaya también a los residenciales de los ricos.

Destacó que en Capotillo no hay espacios para practicar deportes, ni para el sano esparcimiento.

María Rosario también se mostró conforme con la acción de la Policía y dijo que desde que aumentó el patrullaje la situación ha mejorado.

“Ojalá se arregle, sí. Por aquí está bien, esto está tranquilo ya. Ya esos tiroteos por aquí no se oyen”, expresó Ovalle, residente en la calle Respaldo Josefa Brea casi esquina calle ocho.