Geopolítica en la guerra comercial EUA-China

Los cuatro elementos fundamentales que forman las bases imprescindibles para ser un imperio de influencia global además del poder militar y económico, son los avances tecnológicos y la influencia cultural.
Si analizamos, detenidamente, la reconfiguración del mundo multipolar contemporáneo que sustituyó al antiguo orden bipolar de la Guerra Fría, podremos ver que el poder militar de los Estados Unidos de América, con sus más de 700 bases militares alrededor del globo terráqueo es indisputable, pero que en el ámbito económico ya es superado por China, que es su principal tenedor de deudas por medio a la compra de bonos del Tesoro, además de que apenas tiene superávit comercial con 12 de los 193 países que conforman el orden internacional en la Organización de Naciones Unidas (ONU), mientras que el gigante asiático tiene un superávit con181 países, incluyendo a los Estados Unidos de América que tiene un déficit comercial que sobrepasa los 300 mil millones de dólares.
En el ámbito cultural, la influencia no solo estadounidense, sino también, la visión eurocéntrica que se impuso desde el inicio de la época de los descubrimientos a finales del siglo XV como geocultura dominante , no es tan hegemónica como solía ser; en el mundo contemporáneo las antiguas civilizaciones asiáticas han vuelto a emerger con renovado vigor para indicar que nos encontramos en un mundo post occidental, donde la demografía vuelve a jugar un rol esencial.
En lo tecnológico, estamos en la antesala de una disrupción con la tecnología 5 G, negocio que superará por tres al del petróleo, y en el cual China lleva la delantera, razón por la cual el gobierno estadounidense no solo ha solicitado en extradición desde Canadá a la vice presidente de Huawei, Meng Wanzhou, sino que también ha requerido públicamente a los países amigos a no utilizar los servicios telefónicos de Huawei.
Evidentemente, nos encontramos en un especial espacio y período de tiempo de la civilización humana donde el hegemón que posee la supremacía militar, no posee la económica, y se encuentra con una posición menos dominante en lo relativo a lo tecnológico y lo cultural.
El gran temor que existe sobre la situación sino-estadounidense es que se cumpla la ¨Trampa de Tucídides¨, que indica la inevitabilidad del conflicto bélico debido a que el poder emergente representa una amenaza a la potencia dominante.
Sin lugar a dudas, una guerra entre dos países con armamentos atómicos nos conduciría al escenario que en la “Guerra Fría” se denominó: la destrucción masiva asegurada (MAD). La historia siempre se ha inclinado por la violencia como elemento determinante del reordenamiento geopolítico, de ahí que no sean infundados los temores de que en el nuevo orden multipolar en el que nos encontramos, y en el que, evidentemente, China amenaza la supremacía de los Estados Unidos de América, se nos presenta como un fantasma aterrador la disputa comercial entre ambos países como el preámbulo del conflicto militar.