George W. Bush advierte a demócratas sobre plan Irak

CAMP DAVID, EEUU,  (AFP).- El presidente estadounidense, George W. Bush, advirtió ayer, viernes, al Congreso contra la tentación de aprobar un nuevo proyecto de ley “inaceptable” sobre Irak, diciendo que estaba dispuesto a interponer un segundo veto si fuera necesario.

Repitiendo que la semana próxima bloqueará el proyecto de ley aprobado esta semana por el Congreso que vincula el financiamiento de la guerra a un calendario de retiro de las tropas, Bush anunció que “si el Congreso quiere poner mi voluntad a prueba para ver si acepto un calendario de retiro, no lo aceptaré”.

Estas declaraciones, realizadas en ocasión de una reunión con el primer ministro japonés, Shinzo Abe, en la residencia presidencial de Camp David (cerca de Washington), tienen lugar cuando los adversarios demócratas del presidente acaban de aprobar un proyecto de ley que reclama que las tropas estadounidenses comiencen a abandonar Irak a más tardar en octubre.

El texto, aprobado en su versión final esta semana en el Congreso, es objeto de una amenaza confirmada de veto del presidente Bush, esperado para el comienzo de la semana.

“Estos decepcionado que hayamos llegado a esta situación (…), pero dado que la situación es la que es, el (proyecto de ley) será bloqueado por un veto”, declaró Bush.

Tras este primer veto desde que los demócratas tomaran el control del Congreso en enero, los legisladores previeron trabajar en una nueva versión del proyecto de ley destinado a financiar las operaciones militares en Irak y Afganistán en 2007.

En el marco de este nuevo esfuerzo, Bush “(invitó) a los dirigentes de la Cámara (de Representantes) y del Senado y a los dos partidos a venir rápidamente (a la Casa Blanca) tras mi veto para que conversamos sobre las consecuencias”. “Si aún quieren intentar lo que he calificado de inaceptable, por supuesto que interpondré mi veto”.

Actualmente reina la mayor confusión sobre el contenido del segundo texto, mientras que los demócratas expresan su voluntad de continuar financiando el esfuerzo de guerra, al menos por unos meses más.

El jefe de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, indicó el jueves que esperaba que un nuevo proyecto de ley fuera elaborado antes del 1 de junio, a tiempo para evitar que el Pentágono se quede totalmente sin recursos.

Pero Reid no dio más pistas sobre su contenido.

Su mano derecha, Richard Durbin, afirmó que “no será fácil” elaborar un proyecto de ley aceptable tanto para el presidente como para la mayoría demócrata, cuyo ala más izquierdista reclama una iniciativa decisiva para poner fin a la guerra.

Un sondeo publicado el martes por el Pew Research Center mostró que una clara mayoría de estadounidenses (59%) espera que los legisladores apoyen un proyecto de ley que exija un retiro de las tropas en el verano (boreal) de 2008.

El sondeo revela asimismo que cada parte rechaza la idea de un compromiso: un 54% de los partidarios de un calendario de retiro preferiría que los demócratas den marcha atrás en su posición antes que negociar un acuerdo con el presidente Bush. Otros tantos (54%) adversarios de un calendario de retiro también se oponen a un compromiso.