Gerardo A. Jansen y los bienes del Estado

ROBERTO B. SALADÍN SELIN
Existe un capítulo en la vida de ese eminente marino y educador que fuera Gerardo A. Jansen. Ahora que se habla tanto de bienes públicos, recogido por la historia oral, donde el hombre que fuera el Comandante del Crucero Restauración, a raíz del naufragio de ese recordado navío de guerra de la marina dominicana, bajo el gobierno de Ulises Heureaux, más conocido como Lilís, decidió dedicarse a la educación, para que los dominicanos comprendiesen que los bienes del Estado eran de todos. 

Expresión ésta acuñada por él, como una lección que conserva toda su vigencia para  la nación. La armada nacional, contaba en ese entonces con tres buques de guerra.

El hombre que ocupó las funciones de Jefe de la  Armada dominicana en el gobierno del Presidente Lilís, además de  Director de la Academia Náutica, Catedrático de Matemáticas del Instituto Profesional  y  Director de la Escuela de Bachilleres, Gerardo A. Jansen, sabía que el país ardía en numerosos rumores de conspiraciones contra el gobierno del general Ulises Heureaux, cuando le tocó en el Crucero Restauración, navegar en julio de 1899, con el Jefe del Estado hasta el puerto de Sánchez, donde el Presidente  Heureaux, desembarcó, dirigiéndose por tierra a  Moca al encuentro con su destino final el día 26 de ese mes.

Cuando el comandante del Crucero Restauración, puso a la disposición de Lilís una escolta para acompañarlo en su viaje a La Vega  por tierra, el hombre fuerte que gobernó el país  los últimos quince años del siglo XIX, le respondió al  comandante Gerardo A. Jansen, “el que tenga miedo que se compre un perro prieto”, frase que pasó a la historia a partir de ese momento, haciéndose acompañar Lilís, dictador de gran valor personal, únicamente del general Demetrio Rodríguez, como su edecán, dirigiéndose hacia Moca, donde el 26 de julio de 1899,  fue ajusticiado.

Nacido en Juan Gómez, sección  de Guayubín, Demetrio Rodríguez, quien fue administrador de Hacienda de Montecristi, en 1895 y luego se insurreccionó contra Lilís; éste, conociendo su extraordinario valor personal, lo incorporó luego a la oficialidad de su Estado Mayor y de ahí que lo acompañara a Moca.

El  Comandante del crucero Restauración, después de dejar al General Lilís, en el Puerto de Sánchez, decidió seguir hacia Puerto Plata, para esperar en dicho puerto al Presidente Heureaux y fue en este último puerto y ciudad, donde recibió la información del magnicidio, ocurrido el 26 de julio de 1899, que terminó con el régimen de Ulises Heureaux.

En esa coyuntura histórica, el Comandante del crucero Restauración, decidió  navegar hacia San Pedro de Macorís, dentro de una situación de mucha incertidumbre en el país, pero a bordo del crucero, según lo recoge la historia oral, iba un marino que era desafecto al gobierno  de Lilís y el cual tenía en su posesión  un imán, que provocó que al dirigirse al puerto mencionado, el Crucero Restauración chocara con la “piedra de Mundaray”, naufragando ese barco de la marina de guerra nacional.

Fue en esa ocasión, donde ese eminente marino y educador que fuera Gerardo A. Jansen, expresara su decisión de dedicar el resto de su vida a la enseñanza, para que los dominicanos comprendiesen, que los bienes del Estado son de todos.  Ese gran marino y educador fue llamado al Seno del Señor, en 1914 en la ciudad de Santo Domingo.