Gilberto Gil se suma al Carnaval y arrastra a medio millón de personas en Río

Carnaval de Rio de Janeiro

 Río de Janeiro.- El cantautor Gilberto Gil apareció hoy junto a su hija Preta en una popular comparsa del Carnaval de Río de Janeiro y su presencia atrajo a una multitud calculada en medio millón de personas que enloqueció con el ritmo del laureado artista.

El “Bloco de Preta”, banda de la hija de Gil, desfila desde hace tres años en la antesala del Carnaval carioca, pero hasta ahora no había contado con la presencia del cantautor ni había congregado una multitud como la vista hoy en el centro de Río de Janeiro.

Gil, de 73 años y uno de los cantantes brasileños más reconocidos en el mundo, tomó el micrófono en lo alto de un camión, cantó muchas de sus más populares canciones y, en particular, aquellas que dedicó a Río de Janeiro en su larga carrera, que comenzó hace cinco décadas junto a Caetano Veloso, Gal Costa y Maria Bethania.

Los “blocos”, como se conoce en Brasil a las comparsas que animan el Carnaval en las calles, se multiplicaron por todo el país durante este fin de semana, pese a que la fiesta sólo comenzará el próximo viernes.

En Río de Janeiro fueron cientos hoy los grupos formados por amigos, vecinos o músicos improvisados que tomaron tanto las playas como las principales avenidas con el frenético ritmo del samba o que circularon por céntricos y turísticos barrios, como Lapa, uno de los reductos de la bohemia carioca.

En Sao Paulo, el corazón financiero del país y tradicionalmente más conservadora que Río de Janeiro, miles de personas también se entregaron a la locura de Carnaval y muchas lo hicieron atrás del Monobloco, una banda nacida en Río de Janeiro pero que desde años recorre todo el país en estas fiestas.

Los “blocos” son para muchos la más auténtica y popular expresión del Carnaval de calle y son considerados la antítesis del desfile de las escuelas de samba en el llamado “Sambódromo”, un espectáculo que con los años ha “profesionalizado” la parranda.

En la edición de este año, estar en el templo de las escuelas de samba puede costar hasta 4.000 reales (unos 1.000 dólares) en los lugares más exclusivos, aunque de las 70.000 localidades ofrecidas, un 10 % está reservada para las tribunas populares, en las que el precio será de módicos 10 reales (2,5 dólares).

Los desfiles de las escuelas de samba de Río de Janeiro, que son la cara más conocida del Carnaval carioca en el mundo, serán los próximos 7 y 8 de febrero y bajarán el telón de la fiesta popular más tradicional y multitudinaria de Brasil.