Gobernador electo mexicano pide ayuda a Peña Nieto para evitar quiebra de su estado

Jaime Rodriguez, El Bronco

 México. El gobernador electo de Nuevo León, Jaime Rodríguez “el Bronco”, pidió hoy al presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, ayuda para ese estado, el más industrializado del país, tras advertir que está al borde de la “quiebra”.

En el encuentro celebrado en la residencia presidencial de Los Pinos, ambos abordaron la situación financiera del estado, con una deuda de 66.000 millones de pesos (unos 4.066 millones de dólares) y un déficit de 6.200 millones de pesos (382 millones de dólares) que este año se puede duplicar.

Después de casi dos horas de reunión, en la que Peña Nieto se comprometió a ayudar a la entidad del norte del país, Rodríguez dijo a los medios de comunicación que en los próximos días presentará al secretario de Hacienda, Luis Videgaray, “algunos esquemas” para resolver el problema financiero.

“Estamos a nivel de quiebra”, la deuda “es tan gran grande” que no hay margen de maniobra, y “los recursos ya están comprometidos”, afirmó el gobernador electo, que anunció que habrá una reducción de alrededor de 30 % de los miembros del gabinete.

Rodríguez, el primer político que asumirá las riendas de un estado mexicano tras ganar las elecciones del 7 de junio pasado como candidato independiente, también planteó al mandatario las dificultades para llevar a cabo el proyecto hidráulico Monterrey VI.

El Bronco ha dicho que el proyecto, que consiste en la construcción de un acueducto de unos 372 kilómetros con un costo de 47.000 millones de pesos (2.896 millones de dólares), será detenido hasta que expertos analicen si es la mejor alternativa, ya que no hay condiciones económicas para llevarlo a cabo.

La reunión con Peña Nieto fue “muy cordial, hablamos de temas diversos” y estuvo “muy interesado en cómo hicimos la campaña y cómo ganamos la elección”, comentó. “Me cayó bien el presidente”, resumió Rodríguez, quien también habló con el mandatario sobre la necesidad de rescatar a los 150.000 jóvenes del estado que ni estudian y trabajan y, por tanto, están en riesgo de caer en manos de los cárteles del narcotráfico, y trabajar con las 280.000 madres solteras.

En un escueto comunicado, muy parecido a los que ha emitido en semanas recientes sobre las reuniones con otros gobernadores electos, la Presidencia dijo que Peña Nieto expresó su voluntad y compromiso de mantener una estrecha colaboración. Ambos “revisaron la situación que guarda la entidad y coincidieron en el interés y propósito de las dos Administraciones por atender los requerimientos de la sociedad de Nuevo León”.

Peña Nieto le felicitó por su triunfo en los comicios de junio y le expresó la mayor disposición del Gobierno “para trabajar de manera coordinada con la autoridad estatal”.

En una entrevista con una emisora local antes del encuentro, Rodríguez expresó su confianza en que el jefe del Ejecutivo federal sea solidario con Nuevo León, como lo ha sido con otros estados que han tenido problemas en últimos tiempos, como Guerrero y Michoacán.

El próximo sábado los dos políticos volverán a verse cuando Peña Nieto asista a la inauguración del estadio del equipo de fútbol Rayados de Monterrey, una oportunidad que el Bronco dijo que aprovechará para seguir conversando. Rodríguez hizo historia en México al convertirse en el primer candidato independiente que gobernará un estado, tras imponerse en las urnas con 49 % de los votos a los aspirantes de los principales partidos y con una campaña centrada en las redes sociales.

El Bronco, que hasta septiembre pasado estaba dentro de las filas del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), prometió trabajar con “la raza” (pueblo) para convertir ese estado en un ejemplo para el país y poner fin a la corrupción y la violencia del crimen organizado.