Gobierno afgano no descarta un gran número de víctimas por terremoto

terremoto Afganistán

Kabul. El Gobierno de Afganistán no descartó hoy que se haya producido un gran número de víctimas por el terremoto de 7,5 grados, que hoy causó al menos 23 muertos y cerca de 200 heridos en el noreste del país, si bien todavía no han podido establecer contacto con algunas de sus provincias.

“Hay informaciones de un gran número de víctimas por el terremoto, pero los numeros exactos deben ser todavía comunicados por las entidades gubernamentales”, indicó el jefe de Gobierno afgano, Abdulá Abdulá, durante una reunión de emergencia del Ejecutivo.   “Algunas redes móviles están caídas y todavía estamos tratando de averiguar cómo contactar con las provincias con las que no hemos podido establecer contacto hasta ahora”, agregó.

El terremoto tuvo lugar alrededor de las 13.30 hora local (9.00 GMT) en la provincia de Badakhshan, unos 250 kilómetros al noreste de Kabul, en el Hindukush, una zona montañosa que forma parte de la cordillera del Himalaya y comparten Afganistán y Pakistán.   Según el último balance ofrecido a Efe por el portavoz del Ministerio de Sanidad, Muhammad Ismail Kawusi, al menos 23 personas murieron y otras 179 resultaron heridas.

Tras el principal sismo se han registrado al menos tres réplicas inferiores a los 5 grados y el dirigente, que describió el terremoto como el “más fuerte” sentido en Afganistán en las “décadas recientes”, detalló que se temen nuevos movimientos, por lo que han pedido a la población que permanezca en lugares al aire libre.   Indicó que los “socios internacionales” del Ejecutivo están colaborando en las tareas de auxilio y que Kabul ha pedido cooperación a las agencias humanitaria en el reparto de paquetes de ayuda.

La mayoría de los muertos reportados hasta el momento se concentran en las provincias de Takhar y Nangarhar.   Este seísmo es el de mayor intensidad en la zona del Sur de Asia, un área de alta actividad sísmica, desde que abril un terremoto de 7,8 puntos en la escala Richter en Nepal causó cerca de 9.000 muertos.