Gobierno de Obama teme una crisis humanitaria en Puerto Rico

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El gobierno de Barack Obama le informó al Congreso ayer que las aflicciones económicas de Puerto Rico podrían rápidamente convertirse en una crisis humanitaria al menos que el Congreso adopte un plan de acción para abordar la enorme carga de 72,000 millones de dólares en deuda de la isla. Antonio Weiss, un funcionario del Departamento de Tesorería quien es la persona designada por el gobierno federal para Puerto Rico, hizo un llamado a los legisladores para crear un nuevo régimen de bancarrota territorial que le permita a Puerto Rico reestructurar su deuda. El plan también es imponer una nueva supervisión en las finanzas de la isla, expandir los beneficios de Medicaid y permitirle a los residentes que califiquen los mismos créditos tributarios por bajo ingreso que se le ofrecen a otros ciudadanos estadounidenses.

“Puerto Rico está sin efectivo y se queda sin opciones”, indicó Weiss a la Comisión de Energía y Recursos Naturales del Senado, que tiene jurisdicción sobre los territorios de Estados Unidos como Puerto Rico. “En un futuro muy cercano, Puerto Rico se enfrentará a opciones imposibles al ofrecer servicios públicos básicos, entregar beneficios de retiro prometidos y pagar su deuda”.

La presidenta del Comité, Lisa Murkowski, le dijo a Weiss que aunque el Congreso quiere ayudar, ella y otros legisladores necesitarán ver información verificable de la situación económica. La propuesta de la administración se enfrenta a un futuro incierto en un Congreso controlado por republicanos. Los senadores Elizabeth Warren y Bernie Sanders, quien busca la candidatura presidencial demócrata, alegan que la administración debe asegurar que cualquier plan de rescate proteja a los 3.5 millones de habitantes y no sólo a los inversionistas de Wall Street. Warren comentó que los “llamados fondos de buitres que esperan hasta que los prestatarios están en problemas y luego compran la deuda con un gran descuento” hacen exigencias irrazonables sobre despedir a maestros y buscar otras medidas de austeridad. Hizo un llamado a funcionarios de Tesorería para que sean tan agresivos en sus esfuerzos para ayudar a Puerto Rico como lo fueron para apoyar a las grandes instituciones financieras durante la crisis económica del 2008.