Golpe de Estado Tailandia; temen arrecie la violencia

GOLPE DE ESTADO TAILANDIA

BANGKOK, TAILANDIA. AP. El ejército tailandés tomó el poder ayer en un golpe de estado incruento, disolvió el gobierno, suspendió la constitución, y dispersó a manifestantes de ambos lados del espectro político que se habían concentrado en Bangkok y generado temores de una confrontación violenta.

El poderoso jefe del ejército, general Prayuth Chan-ocha, anunció el golpe militar en una declaración transmitida por la televisión nacional. A ésta siguieron una serie de anuncios, el primero de los cuales fue un toque de queda nacional de 10 de la noche a 5 de la mañana, y luego la suspensión de la carta magna. También se ordenó al primer ministro derrocado y otros 17 altos funcionarios de gobierno que se presentaran inmediatamente ante la nueva comisión militar gobernante.

Los soldados mantenían una presencia discreta en el centro de la capital. Pero hacia la hora del toque de queda, empezaron a desviar el tráfico en las intersecciones principales y bloquear con vehículos blindados algunas de las arterias principales, como la que pasa frente a la embajada estadounidense. Los soldados dispersaron a los manifestantes de ambos bandos, el que apoyaba al gobierno electo derrocado y el que luchaba desde hacía siete meses para derrocarlo. Aunque las fuerzas armadas insisten que no toman partido, el derrocamiento del gobierno era el objetivo central de los manifestantes opositores.

Los “Camisas Rojas”, partidarios del gobierno derrocado, habían dicho que no tolerarían un golpe, pero en principio no había señales de resistencia ni reportes de violencia. El ejército envió cientos de autobuses para llevar a los manifestantes a sus casas. Se formaron largas colas en las estaciones de tren, metro y terminales de autobús, cuando oficinistas presas del pánico trataban de llegar a sus casas antes del toque de queda.

LA CLAVE

EEUU: Golpe es injustificado

WASHINGTON. AP. El gobierno estadounidense dijo que el golpe de estado militar en Tailandia es injustificado y que está revisando sus lazos militares, así como otros programas de ayuda a su aliado asiático.

El secretario de Estado John Kerry dijo que el golpe tendrá “implicaciones negativas” para la relación bilateral, pero en principio no anunció medidas punitivas.

Tailandia es el aliado más antiguo de Estados Unidos en Asia y un socio militar estrecho. Después del golpe de 2006, Washington congeló la ayuda militar durante un año y medio, hasta que se restauró la democracia. Kerry dijo en un comunicado que se sentía decepcionado por la decisión de las fuerzas armadas de suspender la constitución y tomar el gobierno.