Gonzalo debe forzar gran frente opositor

Hasta la saciedad nos insistía mi hermana: el poder lo va imponer, lo va imponer. Y lo impuso el poder; la fuerza del dinero corruptor del peculado, como decía el gran líder indiscutible José Francisco Peña Gómez.
A pesar de la descomposición que ha sufrido el gobernante Partido de la Liberación Dominicana, no pensamos nunca que las enseñanzas de Juan Bosch iban a caer más abajo del subsuelo.
Ahora bien, tenemos que estar claros que la oposición timorata encabeza Luis Abinader y su PRM, por sí sola, no podrá derrotar esa poderosa maquinaria demostró el presidente Medina y que usó contra sus propios adversarios a lo interno del PLD.
¿Entonces? Si Danilo utilizó las prerrogativas que otorga el Poder Ejecutivo contra sus compañeros de partido, a quienes atacó con “todos los hierros”, ¿qué debe esperar Luis Abinader?
La República Dominicana atraviesa por un momento estelar; un interregno que termina un ciclo en el accionar de varios actores que han incidido por décadas en la vida política nacional, en un país en que desgraciadamente nadie, absolutamente nadie, acepta el retiro, el descanso, la jubilación, admitimos a regañadientes.
Gonzalo Castillo ha resultado “un fenómeno político”, quiérase o no. Un hombre prácticamente desconocido en el ámbito político nacional, derrota a un Leonel Fernández tres veces presidente, y también jefe de un sector que acumuló mucho dinero a su paso por el poder.
El panorama luce tétrico y a la pálida oposición que encabeza Luis Abinader, sólo la salva articular un gran frente opositor que dé al traste con la intención de consolidar la presente dictadura disfrazada de democracia.