Gonzalo no quiere se hable de corrupción

El aspirante presidencial por el gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD) Gonzalo Castillo ha sugerido que se eleve el debate político en la República Dominicana. Excelente.
Eso está muy bien, sin embargo, lo inaceptable es que el precandidato presidencial peledeísta quiere que no se hable de los escandalosos actos de corrupción en que están involucrados sus compañeros del PLD.
Alega el señor Castillo que hablar de los sobornos de la empresa ODEBRECHT es panfletario y se “cualquieriza” el debate.
Propone que elevemos el debate y que se limite sólo a hacer propuestas, al considerar los actos de corrupción como cosas del pasado, olvidando el señor Castillo que los crímenes de corrupción no perimen.
Desde la fundación de la República, o mejor expresado, desde que llegaron los europeos, todas estas tierras han sido saqueadas, y entendemos deberá llegar el día en que se cambie el rumbo de las cosas y los depredadores del erario paguen por sus delitos.
Entonces, no le luce a una persona que aspira a ocupar la Presidencia de la República, despacharse con estos juicios y queriendo obviar el tema de la corrupción administrativa pública, que tantos daños ha hecho al país con la desviación de recursos del Estado, yendo a parar a los bolsillos de particulares en detrimento de los servicios públicos que deben llegar a los necesitados.
Ahora bien, ¿qué puede esperar el país de un hombre que pretende dirigir el Poder Ejecutivo y deja ver sus intenciones de apañar actos de corrupción?