Gran reto para Danilo

El presidente Danilo Medina tiene mañana ante el país un gran reto por la gravedad de los temas que deberá abordar en su discurso de rendición de cuentas del primer año de su segundo mandato de gobierno, la inseguridad ciudadana y la presión popular contra la corrupción y la impunidad.
Se han destapado situaciones como las de CORDE y el CEA que aunque eran un “secreto a voces” las irregularidades que desde estas instituciones se cometían, tuvo que suscitarse un escándalo mayor en la primera y tres muertos en la segunda para que el Ejecutivo actuase.
La impunidad y la corrupción es el punto más delicado de los que tendrá que tratar el presidente debido al escándalo de sobornos entre la firma brasileña Odebreccht y numerosos funcionarios y congresistas de los últimos tres gobiernos.
Resulta muy difícil convencer a la población de que una compañía como la Odebrecht, cuyo modus operandi se basa en el soborno y la corrupción, ganó limpiamente el mayor contrato de todos los obtenidos en el país, como es el de las plantas de Punta Catalina.
A Danilo Medina se le considera uno de los mejores discípulos de Juan Bosch y nadie discute los aciertos de sus ejecutorias de gobierno, pero heredó una estructura política mafiosa de la cual resulta difícil desprenderse sin poner en riesgo su gobernabilidad.
Sin embargo, en ocasiones, al igual que en el juego de ajedrez, hay que sacrificar peones, alfiles y torres para salvar al rey y al Estado que tienen que colocarse por encima de los grupos que incursionan en la política para enriquecerse a costa del erario y la miseria del pueblo.