Grupo de Michigan le saca provecho al fracaso

provecho al fracaso

EAST LANSING, Michigan, EE.UU.  Un empresario le contó a un público en Detroit de qué modo había fracasado como padre, marido y comerciante. Entre el público, Jordan O’Neil no se perdía una palabra. Por lo menos hasta que el disertante llegó al inevitable “pero” para iniciar la parte reconfortante de su discurso, revelando cómo superó los fracasos.

“Básicamente contó una historia que atrapó la atención de los 800 oyentes porque era muy diferente”, afirmó O’Neil. “¿Qué hubiese pasado de haber dejado el micrófono en ese mismo momento sin la segunda parte?” Así nació la idea de “Failure: Lab”, con el término en inglés que significa “fracaso” unido a la abreviatura de “laboratorio”.

Reunió a tres amigos y desarrolló un plan para presentar a seis oradores que contaran sus fracasos en 10 minutos cada uno, sin lecciones ni moralejas ni rehabilitaciones. Se deja que el público reflexione sobre el significado y se le alienta a manifestar su opinión en los medios sociales como también en fichas que se les dan al entrar y se retiran al terminar.