Guadalupe, Martinica y Guyane, tres excepciones regionales…

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Estas tres entidades del Caribe y de América, suscitan un interés apasionante por su diversidad, dentro de una sinfonía histórica compartida , muchas veces divergente, con una alteridad de componentes que le ha otorgado a este conjunto humano francófono un sello propio en toda nuestra región américo caribeña.
Representan un vecindario de proximidad insular a 700 kms de Dominicana, con grandes etapas históricas que analizándolas desde una perspectiva comparatista, permiten entender lazos de profundidad y travesías de diferencia en cuanto a los procesos de las consecuencias de la identidad humana.
En su valoración, la herencia de la africanía es fundamental, y se manifiesta en todos los sectores de la vida cotidiana, como de las artes populares y de la creatividad. El referente a África, es pensamiento y reflexión permanente tanto en la literatura como en las artes visuales y las artes vivas.
En los años 1930-1940 Aimé Césaire, con el concepto de la “négritude”, fundado con su encuentro en Paris con Leopold Sédar Senghor, abre todo un espacio crítico para asumir un pensamiento colectivo sobre las huellas de la esclavitud y ofrece ética heredada de África que permite en un espacio insular caribeño como La Martinique, compartir un primer debate sobre la identidad para ir más allá en los sesenta -setenta con el concepto de la créolisation de Edouard Glissant, e integrar en la composición cultural la rebeldia de Fanon, hasta lograr un manifiesto donde se integra la herencia amerindia, europea, africana, hindú en un conjunto compuesto por la alteridad poética de la relación de lo diverso.
En la actualidad este conjunto francófono en el Caribe y en América son departamentos franceses de las Américas, cuya lengua oficial es el francés y el creole queda reconocido y praticado en el espacio cultural, social y cotidiano, pero con un estatus de idioma complementario en el curriculum escolar.
Considerando su especificidad cultural y linguística, les une la nacionalidad francesa estatus adquirido en 1946, que les otorga el estatus de departamentos franceses completando el conjunto hexagonal, y por fin adquirir en 1986, con descentralización una identidad regional en el Caribe con proyectos propios de desarrollo e integración, tomando en cuenta la realidad de cada espacio insular y continental, como por ejemplo la posibilidad de llevar proyectos con independencia autonómica con las entidades de la región caribeña, y República Dominicana va abriendo a grandes pasos esta alternativa, por todo el sector educativo y cultural de la isla mariposa. El avanguardista Museo MEMORIAL ACT recibe la exhibición de LOS TAÍNOS, que el Centro León, bajo una visión de apertura de cooperación regional que conduce María Amalia León, reforzada por todo un equipo de especialistas que harán visible para toda la sociedad la cultura precolombina.
Este acontecimiento en el Memorial Act, museo de alta factura modernista, edificado en el mismo muelle que recibía en el pasado la carga y descarga de las mercancías y de los esclavos y amos, viene a confirmar una vez más todo el proceso cultural y humano que República Dominicana desarrolla desde hace más de cuarenta años con estos países vecinos.
Decimos países vecinos, desde ahora, porque sin ser estados independientes sabemos que tanto la isla Martinica, como la isla Guadalupe, pero también la Guyane, tienen y manifiestan desde los principios del siglo veinte y a partir de la abolición definitiva de la esclavitud, en 1848, una energía intelectual, artística y política de una cultura propia, una tierra propia, una lengua propia, el creole, pero también compartida con el multilinguismo siendo para el conjunto el francés la lengua oficial.
El Memorial Act, hoy día Centro de investigación, creatividad, y cooperación regional e internacional, constituye el primer gesto de convención y acuerdos compartidos en el arte y al cultura que nuestro país goza gracias la dinámica institucional de la familia León.
Los caribes, como los arawacos fueron los primeros pobladores de las dos islas, y en Guadalupe muy particularmente se estimula con acierto las investigaciones arqueológicas y etnográficas, en toda la zona del Moule, para un conocimiento ampliado del período anterior a la colonización.
La identidad amerindia, en Guyane, abarca varios niveles, con el patrimonio pre colombino compartido, y además con una territorialidad propia de comunidades amazónicas indígenas que conforman la especificidad de la Guyane en todo su abanico de culturas y lenguas étnicas, confirmando así una imagen de sociedad multicultural por esencia que comparte aspectos fundamentales de sus vecinos insulares, pero también y sobre todo continentales, pues es el país más pequeño de América con una población de 296.000 habitantes que conviven en territorios amazónicos, los wayapi, wayana, arawaks palkour, pero también a orillas de los ríos y el litoral como es el caso de los noirs marrons… entiéndase, poblaciones negras de origen del cimarronaje llevado por los esclavos alzados de Surinam en el siglo 18, en la actualidad conforman una dinámica población de artesanos, pescadores, exploradores de la selva en maderas y oro, excelentes músicos y artistas sobre todo los saramakas y los bonis.
Vemos entonces a través de las componentes de las poblaciones humanas, una pertenencia común americana, pero no idéntica y desde ahora diremos como nos dijo en nuestro pupitre Levý Strauss, que… las geografías para los pueblos, son como la figura para los humanos, dicen mucho….
Efectivamente, en estos tres departamentos franceses de las Américas, que recoge en totalidad un millón de habitantes, observamos una isla Martinica, un archipiélago la isla mariposa Guadalupe, con las islas de Marie Galante, les Saintes y el departamento continental La Guyane.
Recordemos a don Juan Bosch, con su obra El Caribe Frontera Imperial, sin dejar de tomar seriamente en cuenta los trabajos de Eric Williams.
Como en toda la región, la trata negrera, y el comercio triangular dejará las huellas de una cultura afroacaribeña profunda y apropiada por todos los descendientes de esclavos, descendencia que tanto en las dos islas como en Guyane, se reivindican con honra y honor, creando y compartiendo con el mundo aportes de reflexión antropológica y estética como el pensamiento de la negritude de Césaire, el Todo Mundo, de Glissant, y la Créolite, de Barnabé con obras que han nutrido toda América y Africa, traducidas a más de 27 lenguas.
Los departamentos franceses de las Américas hoy día se imponen al mundo con una cultura política evolutiva e integradora, que desde el sueño independentista de los 40-50, fue evolucionando hacia un estatus de integración regional, compartiendo con el Estado francés las obligaciones de ciudadanía que les une y a la vez con la responsabilidad crítica y militante de no perder una cultura propia, diversa, múltiple, donde la excepción y la particularidad nutren el conjunto.