¡Guerra al colesterol!

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EFE.  REPORTAJES.
Según el último estudio “Hispalipid”, publicado en “Medicina Clínica”, el 22% de los menores tienen el colesterol elevado en sangre y uno de cada cuatro pacientes que acude al médico sufre problemas de colesterol, lo que implica un alto riesgo cardiovascular. Pero ¿qué es el colesterol exactamente? ¿Por qué lo tenemos alto y qué debemos hacer para evitarlo? Desde hace una década todos hablan de él sin saber cómo combatirlo y en qué consiste realmente.

Se trata de un  esterol, una sustancia con una estructura muy parecida a las grasas que nuestro organismo sintetiza en la zona del hígado.

En la infancia es aceptable un colesterol total inferior a 170 mg/ dl (miligramos por decilitros). Aceptable: menor a 170 mg/dl de colesterol total y menos de 110 mg/dl de colesterol LDL.

El nivel ideal de colesterol LDL debe definirse clínicamente para cada particular,  en función de su riesgo cardiovascular individual, que se determina por la existencia de diversos factores de riesgo, entre los que destacan: edad y sexo, antecedentes familiares, si la persona es fumadora o consume drogas, presencia de hipertensión arterial y finalmente el nivel de colesterol HDL.

Tampoco hay que exagerar, la excesiva preocupación de la gente e incluso en el sector médico sobre el colesterol en la alimentación lleva en muchos casos a tomar medidas innecesarias y totalmente extremas. Unas restricciones en la dieta  que no consiguen acabar con el colesterol y consiguen una alimentación incompleta y carente de muchas propiedades necesarias,  en especial en la dieta de los niños.

¿Que es el colesterol exactamente?. Se trata de un  esterol, una sustancia con una estructura muy parecida a las grasas que nuestro organismo sintetiza en la zona del hígado.

El colesterol no tiene calorías, por lo que no está relacionado con el peso ni con la energía. A diferencia de éstas, el colesterol no nos activa.

Hablamos de una sustancia fundamental en  las membranas celulares y, sobre todo, en la estructura del sistema nervioso central, ya que actúa sobre  la mielina,  que aísla los nervios. Además, es uno de los encargados de la producción de la  vitamina D.

El colesterol es un lípido que se encuentra en los tejidos corporales y en el plasma sanguíneo de los vertebrados. Se encuentra en grandes cantidades  en el hígado, la médula espinal, el páncreas y el cerebro.

Etimológicamente la palabra “colesterol” proviene del griego: kole (que significa bilis) y stereos (sólido), ya que el colesterol se detectó por primera vez en los cálculos de la vesícula biliar por el  químico francés Michel Eugene Chevreul, quien lo bautizó como “colesterina”.

El colesterol no está presente en las membranas celulares de todos los seres vivos, solamente se manifiesta en las de los animales, por eso cuando en un producto de frutas, verduras, cereales o fibras leemos que está libre de colesterol, los fabricantes se aprovechan de la incultura del consumidor, pues es imposible que un vegetal, tenga colesterol.

Sin embargo, el colesterol es fundamental para el correcto funcionamiento del organismo, aunque éste se encarga de producir  todo el colesterol que necesitamos. Se vive mucho mejor tomando poco colesterol.

¿Cómo actúa?. Las fuentes del colesterol son dos. La vía exógena, donde el colesterol que penetra en el organismo procede de las grasas saturadas animales, como pueden ser la carne de vacuno (carnes rojas), los pollos, las  yemas de huevo, el hígado, la mantequilla, el queso y el resto de lácteos y la vía endógena, también conocida como “síntesis de novo”, que se trata de la síntesis de colesterol en las células animales a partir de su precursor, el acetato, en su forma activada acetil-coenzima A.

Es en el hígado donde se junta el colesterol,  para luego pasar en forma de lipoproteínas a la sangre.

Este proceso ocurre de diversas maneras: las lipoproteínas pueden pasar unidas a proteínas de baja densidad (colesterol – LDL),  dirigiéndose hacia las células, que necesitan colesterol.

Si la célula tiene sus necesidades de colesterol cubiertas, rechaza las lipoproteínas por lo que éstas  se quedan  en la sangre, obstruyendo las arterias, pues tienden a  depositarse en las paredes de las arterias, lo que causa una placa arteriosclerótica. Es por esto que que a esta clase de colesterol, al LDL, se le conoce en argot médico, como “colesterol malo”. Las lipoproteínas de alta densidad o HDL, circulan por el organismo captando exceso de colesterol de la sangre y aspirando el de las placas de arterioesclerosis.