Ha caído un combatiente: Miguel  Cocco

Cuando un amigo se va, deja un espacio vacío”, dice una hermosa canción homenaje al amigo que termina su caminar por esta tierra bendita.

Cuando un ser humano de la calidad moral, de la entereza, valentía, honradez y capacidad de servicio de Miguel Salvador Cocco Guerrero se va …. ese espacio que deja en la memoria de quienes tuvieron el honor de conocerle, es imposible de lIenar.

Este dominicano ejemplar, que no transigió nunca en la defensa de la soberanía nacional y de la justicia social, que supo hacer honor al servicio público que desempeñó en cada ocasión, que no desmayó jamás en la defensa del patrimonio nacional, se nos marcha físicamente, pero su legado será imperecedero en la conciencia de los hombres y mujeres que conocen su historia de vida. Si bien es cierto que físicamente ha caído un combatiente, un dominicano ejemplar, un luchador incansable, un amante de la libertad, no es menos cierto que hoy la República Dominicana es un lugar mejor, por haber tenido el honor de tenerle como uno de sus hijos.

Nuestro país está de luto. Uno de los hombres más respetados, más admirado, más querido de nuestro pueblo ha caído víctima de una enfermedad fatal, contra la cual luchó con tesón, con hidalguía, con dignidad, como fue su vida.

Miguel Salvador Cocco Guerrero, !cuántas cosas tenemos que aprender de ti!. Cuánto de tu ejemplo debemos de emular, los que te conocimos, y los que no tuvieron el privilegio de conocerte en persona, de estrechar tu mano, pero que, conocieron tu vida a través de referencias de amigos, de conocidos, o quizás, a través de la reseña de algún periódico.

Tu vocación revolucionaria convertida en dignidad y decoro a través del ejercicio de la función pública, será para tus hijos, tus familiares, tus amigos, los hijos e hijas de nuestro país, estemos donde estemos, el legado de un hombre que supo vivir con honradez.