HACIA LO ALTO
San Pablo, el comunicador

En el marco de la celebración de la XLIII  Jornada Mundial de las Comunicaciones, resaltamos a San Pablo, como modelo excelso de los comunicadores.

Fecha que coincide en su jubileo por conmemorarse el bimilenario de su nacimiento y que a pesar del tiempo que nos separa, sus cartas siguen siendo fuente de inspiración y edificación en la fe en nuestro Señor y Salvador.

Nos parece verlo escribiendo a las comunidades de entonces, bajo la luz del Espíritu Santo, sin imaginarse el efecto que producirían también en nuestros tiempos. Así es nuestro Dios. Nos manda a sembrar, y es a Él quien le toca cosechar. Sigamos contemplando al predicador incansable, a aquel que en Atenas predicó a los griegos en medio de su cultura politeísta, a su Dios desconocido. Al que hoy también, muchos desconocen por no contar con predicadores que testimonien no sólo de palabra sino con sus hechos que Jesús está vivo y nos llama a amarle y a vivir eternamente con Él.

 

Hoy estamos seguros de que si San Pablo viviese en nuestros días, estaría entre nosotros en el nuevo areópago de las comunicaciones: frente al micrófono, ya sea en conferencias, en la radio, la televisión, hasta en el cine y por supuesto en la web  navegando en la red, a través de correos, páginas, blogs, ciberforos,   hi-5, facebook, twitter, etc…haciendo realidad su íntima convicción de que el cristiano ha de predicar en todo momento: a tiempo y a destiempo.  Y es que San Pablo un hombre de intensa fe, de lucha y perseverancia, un comunicador social que defendió sus ideas hasta dar la vida por amor a Cristo.

También nosotros, comunicadores, debemos sentirnos urgidos por el mandato de Cristo cuando nos dice: Vayan por todo el mundo y anuncien el Evangelio a toda la creación.

No tenemos excusas, con la variedad y eficiencia de los medios actuales, podemos llegar a todos los rincones del mundo.

La Iglesia, madre y maestra nos confirma en nuestra vocación celebrando estas maravillosas jornadas mundiales de la comunicación donde año tras año, el Santo Padre nos anima y alienta a difundir los valores del Evangelio.

Como decía Pablo VI, nos sentiríamos culpables delante de Dios si no utilizáramos estos poderosos medios para evangelizar. Sin embargo, no basta prepararse técnicamente. Es preciso conocer la sana doctrina, para dar razón  a nuestra fe como nos exhorta San Pedro. Ahora,  lo más importante, ser testigo de Cristo, tener un encuentro personal con Él y aspirar al don del amor, porque como nos dice San Pablo, sin amor no somos nada. (1 Cor. 13). Extendemos la invitación  que nos hace el Arzobispado de Santo Domingo para participar en el día de hoy en la Catedral a las 12:00 del mediodía a la “Misa de los Comunicadores y Comunicadoras”, donde se obsequiará el mensaje del Santo Padre Benedicto XVI titulado: “Nuevas Tecnologías, nuevas relaciones. Promover una cultura de respeto, de diálogo, de amistad”.

¡A evangelizar!