Hacia una nueva reforma de la UASD

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En el bienio transcurrido del 25 de septiembre del 1963 al 24 de abril de 1965, la Universidad Autónoma de Santo Domingo sufrió severas restricciones en su funcionamiento como consecuencia del Golpe de Estado Militar que derrocó el Gobierno Constitucional del Presidente Juan Bosch. Conquistas democráticas logradas antes de la ocurrencia de tan funesto acontecimiento como la libertad de cátedra, la autonomía y el fuero universitario estuvieron a punto de desaparecer. Organizaciones estudiantiles y magisteriales encabezaron grandes manifestaciones de protestas reclamando el retorno al poder del mandatario depuesto. Connotados líderes estudiantiles participaron en insurrecciones armadas contra el gobierno de facto del Triunvirato. Las conflictivas diferencias entre las autoridades universitarias encabezadas por el rector José Ramón Báez y el sector estudiantil organizado respeto a principios, normas y valores se manifestaban en diversas formas. Una, comprendía acciones represivas como las cancelaciones de matrículas y el desconocimiento de los derechos de las agrupaciones estudiantiles; y, otra, la de impedir el ingreso a la docencia de destacados profesionales militantes de partidos políticos de izquierda.

El 24 de abril de 1965, las fuerzas políticas que habían sido desplazadas del poder por el Golpe de Estado Militar del 24 de septiembre de 1963, dieron inicio, mediante la sublevación de importantes sectores de las Fuerzas Armadas, a las acciones revolucionarias orientadas a la puesta de nuevo en vigencia de la Constitución de 1963 y la vuelta de nuevo al poder del depuesto presidente Juan Bosch. Fue en el seno de aquella Gesta patriótica que se generó la idea de un movimiento que renovara la Universidad Autónoma de Santo Domingo. El doctor Tirso Mejía Ricart, citado por Jacobo Moquete en su obra “El Movimiento Renovador Universitario” así lo explica: “De hecho fue en mi casa del centro de la ciudad de Santo Domingo, recién llegado yo de Europa, donde un grupo de intelectuales diseñaba la estrategia política del Movimiento Constitucionalista, y se preparaban los documentos para la negociación con que terminó esa revolución democrática del año, 1965, abortada por la intervención norteamericana, que se organizó dicho movimiento universitario como secuela y única conquista real que permaneció de la anterior, con la participación de los profesores Andrés María Aybar Nicolás, Hugo Tolentino Dipp y Marcelino Vélez Santana, entre otros” Pero, ¿cómo se formalizó el Movimiento Renovador? El doctor Rafael Kasse Acta, Viceministro del Gobierno Constitucionalista del coronel Francisco Alberto Caamaño, nos lo cuenta: “Durante la Revolución de Abril, específicamente a finales de julio o a principios de agosto, un grupo de universitarios nos reunimos con el Coronel Francisco Alberto Caamaño, Presidente de la República, para planearle el tema de la Universidad. La reunión se llevó a cabo en el Edificio Copello, sede del gobierno constitucionalista, “asistimos los doctores Marcelino Vélez Santana, Jottin Cury, Hugo Tolentino Dipp, Andrés María Aybar Nicolás, Tirso Mejía, Rafael Calventi y otros más que no recuerdo” A la pregunta de cuáles serían sus planes para la Universidad al término de la contienda, el coronel Caamaño contestó: “la democratización de la enseñanza en la UASD debía ser una realidad para que los hijos de los obreros y campesinos encontraran la oportunidad de educarse”. Fue en ese momento en que, según el doctor Kasse Acta, quedó sellado el inicio del Movimiento Renovador Universitario.

Inmediatamente después de la entrada en vigencia del Acto Institucional firmado por el renunciante presidente Francisco Alberto Caamaño Deñó y el provisional entrante Héctor García Godoy poniendo fin a la Guerra de Abril, los universitarios retornaron al Campus armados de la disposición de realizar las transformaciones que requería la Universidad Primada de América.