Hallan 37 cadáveres Irak

Bagdad (EFE).- El hallazgo constante de cadáveres con señales de haber sido torturados aumenta en los últimos días, y ayer las autoridades informaron de que encontraron 37 cuerpos así en distintas partes de Irak.

El último de estos hallazgos se refiere a catorce cadáveres encontrados en distintos puntos de Bagdad en las últimas horas.  Según explicaron fuentes policiales, las víctimas presentaban impactos de bala en diferentes partes del cuerpo y estaban maniatadas y con los ojos vendados.  Diecinueve civiles secuestrados el domingo, en la provincia de Diyala, al noreste de Bagdad, también aparecieron ayer muertos en distintos lugares de esta provincia de población mixta (suní y chií), y otros cuatro en la ciudad de Baquba.

Mientras, siguen en paradero desconocido nueve personas que fueron secuestradas el sábado cerca de Baquba.

Un grupo de insurgentes los secuestró cuando se dirigían en taxi hacia sus casas en la localidad de Janqín, 90 kilómetros al este de Baquba, procedentes de Bagdad.

También ayer hubo dos intentos fallidos de atentar contra altos responsables de la Administración del país.

   En el primero, el viceministro iraquí del Interior, Ayeden Jalid Abdelqader, escapó ileso a un intento de asesinato en Bagdad, pero dos de sus guardaespaldas resultaron gravemente heridos.

   El convoy en que viajaba el ministro pasaba por el barrio de Hay Al Qahira cuando un grupo de desconocidos abrió fuego contra los vehículos.

   En el segundo incidente en el que estuvo implicado un alto cargo, Amer Abdel Hadi, responsable de la administración local de la ciudad de Balad, 80 kilómetros al norte de Bagdad, resultó herido leve en un intento de asesinato.

   Según fuentes policiales, un artefacto explosivo estalló cerca del vehículo en el que viajaba el alto cargo, en la carretera que une Balad con Tikrit.

   Tres de los guardaespaldas que viajaban con él también resultaron heridos.

   Y mientras, el reguero de muertes en atentados prosiguió un día más, aunque de forma menos masiva que la semana pasada.

   Al menos siete personas murieron cuando un terrorista suicida empotró un camión bomba contra una comisaría de la ciudad de Kirkuk (250 kilómetros al norte de Bagdad).

   El ataque dejó además 126 heridos, muchos de ellos en estado grave.

   En otro incidente, al menos un civil murió y tres resultaron heridos por la explosión de un coche bomba en el centro de Bagdad, según la policía.

   Además, un policía murió y cinco más resultaron heridos cuando un coche bomba explotó al paso de una patrulla conjunta del ejército y la policía en Al Dura, en el sur de Bagdad, añadieron las fuentes.

   En dos incidentes separados, dos soldados iraquíes murieron en sendos ataques, uno de ellos del Ejército estadounidense, según fuentes del Ministerio iraquí del Interior.

   Las fuentes explicaron que un francotirador abrió fuego contra un puesto de control del Ejército iraquí en la zona de Al Ghadir, en el este de Bagdad, y acabo con la vida de un soldado.

   Mientras, el otro soldado murió tras ser disparado por soldados de EEUU cuando conducía una moto cerca de la mezquita de Om El Tobul, en el oeste de la capital.

   No se ofrecieron detalles sobre el incidente, que tampoco ha sido confirmado por el mando estadounidense.