Han cancelado más de 500 maestros

POR MARIEN A. CAPITAN
La Secretaría de Educación ha cancelado a más de quinientos docentes que laboraban en el sistema oficial de enseñanza, según denunció ayer María Teresa Cabrera, secretaria de documentación y estadísticas de la ADP y coordinadora de la Corriente Magisterial Juan Pablo Duarte.

Las cancelaciones, que violan el Estatuto del Docente, afectan a maestros y secretarios docentes con títulos de licenciados o técnicos en educación básica y media.

Algunos de ellos, explicó Cabrera, ya fueron sacados de nómina. Otros, aunque todavía aparecen en ella, ya recibieron su telegrama de cancelación, fueron enviados a sus casas y les prohibieron entrar a los centros en los que trabajaban. Como la ADP les ha dicho que se queden en sus centros, estos maestros cumplen sus horarios en la puerta del plantel.

Cabrera pidió a la secretaria de la cartera, Alejandrina Germán, que reconsidere las cancelaciones de los maestros que están avalados por la carrera docente. Así, subrayó, evitará mayores dificultades.

Respecto a los maestros nombrados en la transición, Cabrera recordó que muchos de ellos tenían años trabajando sin cobrar y sus nombramientos se produjeron porque la ADP luchó mucho para lograrlo. Por ello, no permitirán esas cancelaciones.

ALGUNOS DE LOS AFECTADOS

Para sustentar sus afirmaciones, Cabrera mostró los expedientes de un grupo de maestros que vinieron desde Fantino para explicar su situación.

Entre ellos están las secretarias docentes Marisela Evangelista Arias, que trabajó durante 4 años en el Liceo Hernando Alonso; Amarilis Rosario Jiménez, con 4 años en el Liceo Padre Fantino; y Felipe Antonio de León, que duró 2 años como coordinador docente de los laboratorios de informática. De león, que es ingeniero de sistemas, hizo los cursos de habilitación docente para poder integrarse a la docencia.

Más patético aún es el caso de Lilliam Francisca Suárez, una técnico docente nacional que tiene 19 años trabajando en Educación y estaba en licencia médica por un desprendimiento de retina. “Yo tenía 15 años trabajando en una escuela nocturna de adultos y me ascendieron a técnico distrital docente en el año 2000 y después pasé a ser técnico docente nacional. Ahora me cancelaron estando de licencia”, se quejó Suárez, quien laboraba en la Dirección General de Bienestar Estudiantil y Docente.

Pasando a los maestros que estaban en las aulas, Cabrera se refirió a los que tenían un tiempo sin cobrar y fueron incluidos en nómina en el mes de julio: Niño de Jesús Adbríncoles Velázquez, que tenía 2 años laborando en el Liceo Padre Fantino; Josefina Sosa López, que entró en el mes de marzo; Zunilda Espinal Ramos, que trabajaba desde abril; y José Luis Vázquez, que comenzó en marzo en el Liceo Francisco Cassó. En la misma situación está Virginia Hildago, secretaria docente que entró a Escuela El Limoncito en febrero. Los cinco fueron cancelados.

En el caso de tres maestros del Liceo La Romana, que fue oficializado el 22 de abril y comenzó a funcionar a partir de este año escolar, ellos inscribieron a los alumnos, comenzaron a organizaron el año escolar y ahora no aparecen en la nómina. Sus nombres son Lourdes María Durán, Sonia Santos, Lucía Bonilla y Félix Antonio Reynoso Guzmán.

Por otra parte hay dos maestras de Azua, Jacqueline Garabito Gómez y Sandra Lajara Rivera, quienes se desempeñaban como técnicos y fueron degradadas a maestras. Aunque ambas aceptaron cambiar de puesto para que nos las cancelaran, no han podido cobrar sus sueldos porque el director del distrito se los ha retenido y no los quiere pagar.