¿Hasta cuándo?

Hay dos tipos de necesidades: Las primarias, también conocidas como elementales, naturales o indispensables (aire u oxígeno, agua, sol, alimentación, sueño, etc.) y las secundarias, producto del desarrollo y evolución del hombre y su medio ambiente y que podrían llamarse también necesidades creadas o complementarias (viviendas, alimentos elaborados, medicamentos, electrodomésticos, transporte, etcétera).

Quien no ha bebido nunca agua refrigerada toma el agua de un río con placer y no tiene la necesidad creada de disponer de una nevera, pero quien ha tomado agua fría en un ambiente caluroso necesita la electricidad para su nevera. Igualmente, nadie viajaría de La Romana a Santiago a pies o en un burro después de conocer la facilidad de los automóviles y  los autobuses.

Durante la transmisión del juego final del Clásico Mundial de Béisbol entre Puerto Rico y República Dominicana, uno de los narradores afirmó que había recibido la información de que Rubén Bichara, vicepresidente de la Corporación Dominicana de Electricidad (CDEEE) había ordenado mantener todos los circuitos encendidos para que el pueblo dominicano “en su totalidad” pudiera disfrutar del desarrollo del partido que favorecía al equipo dominicano. Me pareció un chiste de muy mal gusto porque precisamente estaba viendo el juego con el auxilio de mi modesto inversor y pienso que muchos miles de dominicanos sintieron lo mismo porque estaban usando generadores de electricidad de emergencia o tuvieron que trasladarse a otras áreas para disfrutar del partido.

Los apagones nos mantienen en categoría de aldea indígena y hacen sonar la palabra “progreso” como un insulto; es tan absurdo como ir de Pedernales a Santiago en burro porque  la gasolina está cara.  ¿Cuándo finalizará definitivamente esta terrible pesadilla?