¿Hasta cuándo? (Parte 2)

Millizen Uribe

La costumbre de algunas clínicas de negarse a atender pacientes que llegan a emergencias sin antes hacer la autorización del seguro, es una de las prácticas que atenta de manera directa contra el derecho a la salud en la República Dominicana.
En el artículo de la semana pasada les conté el caso de la colega y amiga Siddy Roque, quien, cuando llamaron del colegio de su hija porque la niña tenía un fuerte dolor, la recogió y de inmediato la llevó a la emergencia de una clínica cercana donde se negaron a atenderla sin antes hacer la autorización del seguro.
Varios lectores me escribieron solicitando el nombre de la clínica. Pues bien, se trató del Centro Médico Elohim Dominicana, que está ubicado en la avenida Independencia.
Es el mismo centro que de acuerdo al relato de Siddy también le negó la asistencia médica con la urgencia requerida a un señor que se estaba desangrando, quien llegó a la clínica Elohim vía una unidad del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911.
Lo más impresionante del relato es la parte donde narra que la paramédico pidió que por favor al menos le pararan el sangrado, debido a que el accidentado se estaba “descompensando” por la pérdida de sangre. Sin embargo, en el centro médico se negaron a proceder sin concluir el trámite del seguro, por lo que la joven paramédico tuvo ella misma que atender el paciente que se estaba desangrando mientras en la clínica solo miraban.
A raíz de la publicación de la denuncia, las personas del Centro Médico Elohim Dominicana, cuyos propietarios son venezolanos, contactaron a Siddy y atribuyeron lo ocurrido a deficiencias del personal.
Pero ,lamentablemente, este no es un hecho aislado ni en esa clínica ni en otras. Se trata más bien de una política, una visión de que el dinero es más importante que la vida de las personas. Por eso cuando llegan pacientes exigen el seguro médico antes de darle la atención requerida.
Reitero la pregunta: ¿Quién supervisa la calidad del servicio en esos centros que trabajan con un bien tan preciado como es la salud? ¿Quién confirma que estén debidamente reguladas?
La Constitución dominicana establece que la salud es un derecho. Su acceso de calidad y gratuito debe ser posible para todos. ¿ O es acaso que el que sean centros privados lo pone por encima de nuestros derechos y de la Carta Magna?