¿Hasta cuándo vamos a soportar los desplantes haitianos?

La última acción tomada por sectores haitianos contra la República Dominicana no tuvo razón de ser. Fue una acción innecesaria como han sido otras.
¿Cómo podía ser posible que cientos de vehículos procedentes de República Dominicana logren llegar a los pueblos haitianos cargados de alimentos, medicamentos y materiales de construcción, sin una custodia militar, conociéndose el alto grado de inseguridad imperante en esa nación?
Por eso, el pedimento de senadores haitianos para que los militares dominicanos abandonen Haití en un plazo de 24 horas, fue una necedad y un pedido desafortunado, que no debió producirse.
Y ante todo esto, cabe preguntarse, ¿hasta cuándo vamos los dominicanos a seguir soportando estos desplantes de los haitianos?
Cuando les da la gana propician la veda o entrada de los productos dominicanos a través de la frontera dominico-haitiana.
Y muchas veces medalaganariamente ocasionan el cierre de la referida frontera.
Demás está decir que los haitianos no soportan la presencia dominicana en su territorio.
Pero, además, su Constitución consagra que toda la parte oriental de la Isla de Santo Domingo, o sea, lo que ocupamos los dominicanos, les pertenece. Incluso, esto es materia de enseñanza en sus escuelas.
El odio que exhiben los vecinos haitianos contra nosotros es inocultable. Entonces, ¿por qué tenemos los dominicanos que soportar sus majaderías? Debería estar bueno ya, y nuestros funcionarios dejar de manejar las relaciones con Haití con tantas complacencias.
Es hora de establecer nuestras reglas con esas relaciones que siempre llevamos la de perder, y debemos abocarnos a resolver nuestros problemas internos que son muchos, antes de ir a socorrer indignos haitianos que no agradecen la mano amiga de los dominicanos.