¿Hasta qué punto se debe
tener fobia a los gérmenes?

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Los gérmenes parecen haberse desplazado hasta el tope de la lista de preocupaciones nacionales en Estados Unidos. Millones de norteamericanos compran jabones y limpiadores anti-bacterianos, purificadores de aire, y hasta máscaras faciales. Algunos se preguntan si es seguro compartir un teléfono, un audífono, o el equipo de ejercicios; viajar en avión o en ómnibus, o tocar una máquina ATM.

Alimentando estas preocupaciones hay muchos, muchos vendedores. Los anuncios reflejan un mundo peligroso, repleto de microbios. Las compañías que fabrican desinfectantes le advierten que los gérmenes se mudarán a su casa nueva antes que usted. Las compañías de juguetes impregnan sus productos con químicos que combaten gérmenes. Usted puede comprar ropa, toallas, sábanas anti-bacetraianas y equipos de limpieza adaptados para la guerra contra los gérmenes.

Las bacterias, virus, y otros patógenos, pueden enfermar y hasta matar personas, por supuesto. Sin embargo, cuando se trata de combatir gérmenes en casa o en su cuerpo, mantenga la cabeza fría. Los “gérmenes”, es decir, los microorganismos, están en todas partes en la Tierra, y en nosotros mismos. Billones de bacterias “residen” en nuestra piel y boca, en la nariz, intestino, etc. La flora residente, como se les conoce. Por lo general, no constituyen un problema, o se pueden mantener a raya con higiene básica. Algunos, como la flora intestinal, incluso realiza funciones vitales: evitan que los patógenos “colonicen” el tracto digestivo, por ejemplo. La exposición a microbios es realmente necesaria para el desarrollo de un sistema inmunológico maduro.

Pero otros tipos de microbios, llamados flora transitoria, pueden clasificarse como contaminantes, pero usualmente tampoco causan problemas. Su tiempo vital en la piel es breve, y los sistemas de inmunidad saludables lidian con ellos satisfactoriamente.

UC Berkeley Wellness Letter, November 2006

Algunas respuestas sobre gérmenes

¿Cuál es la forma más importante de evitar la transmisión de organismos infecciosos?

Lávese las manos con frecuencia. Antes de comer y después de manipular alimentos, en particular carne o pescado; después de tener sexo; antes de ponerse los lentes de contacto o tratar una herida; después de usar el inodoro; después de estornudar, toser o soplarse la nariz (en especial, si tiene gripe); después de cambiarle un culero; después de jugar con una mascota o limpiarle su “cama”; y después de trabajar en el jardín, o cualquier otra labor que le deje las manos sucias. Cubrirse la boca o nariz cuando tose o estornuda es otra acción preventiva importante.

¿Cómo debo lavarme las manos?

Concienzudamente, con jabón y agua. Cualquier tipo de jabón viene bien. El agua caliente desprende la grasa de las manos más rápidamente, pero el agua fría también funciona. Frote las manos con jabón y agua durante unos 15 segundos para aflojar los gérmenes y la suciedad; enjuague todo el jabón, y seque bien las manos. El agua y el jabón realmente no matan a los microorganismos, pero sí crean un entorno resbaloso en el que resbalan las pequeñas criaturas.

¿Son mejores los productos antibacterianos?

No en las circunstancias normales de una casa. Los jabones con triclosan y otros antisépticos sí matan o inhiben las bacterias, pero el resultado es esencialmente el mismo que con un jabón regular. Los estudios han encontrado que no hay beneficio adicional con el uso de esos productos.

¿Usar esponjas y limpiadores antibacterianos en la cocina?

Una esponja antibacteriana no va a desinfectar un fregadero o la mesa de su cocina y, al final, la esponja se va a ensuciar. El jabón simple o el detergente es tan eficaz en la cocina como un producto antibacteriano.

¿Es correcto usar limpiadores de manos con alcohol?

Cuando usted no tiene acceso a un lavamanos, los geles y limpiadores de alcohol son convenientes. El alcohol mata la mayoría de las bacterias y virus, pero a diferencia de los jabones antibacterianos, puede promover bacterias resistentes. Sin embargo, el alcohol reseca mucho la piel, y lavarla con simple jabón y agua es igualmente eficaz para eliminar los gérmenes. Si usted usa uno de esos geles, asegúrese de que contiene al menos 60% de alcohol; menos, no es eficaz.

¿Y que hay con juguetes, sacudidores, etc. antibacterianos?

 No hay pruebas de que los productos para el hogar impregnados con químicos antibacterianos reduzcan el riesgo de infección. La EPA ha ordenado a algunos mercadólogos que dejen de confundir con afirmaciones sobre los beneficios para la salud de esos productos. El peligro está en que si las personas se imaginan que esos productos se desinfectan por sí mismos, pasarán por alto la higiene regular, es decir, el jabón y el agua, para evitar la transmisión de gérmenes.