Hasta siempre, Mateo

16_03_2016 HOY_MIERCOLES_160316_ ¡Vivir!2 C

La ex vicerrectora de Extensión Diana Contreras escribió en las redes sociales: “Estoy vinculada a la UASD desde niña… Sin embargo, nunca como hoy había sentido en todo su peso la expresión ‘familia universitaria’. Con la muerte de Mateo Aquino siento como si un familiar hubiese partido desprevenidamente y un gran dolor me embarga y me deja sin palabras”. Así también es como yo me he sentido a raíz de esa tragedia.
El domingo yo tenía planeada una visita a la tumba de mi madre, sin embargo opté por ir a la Universidad Autónoma de Santo Domingo para despedir a ese familiar uasdiano con el que me unían vínculos de sincero afecto.
Compartí con Mateo la dirigencia del gremio de empleados en que fui secretaria de asuntos internacionales y él presidente. Por razones de temperamento yo no llegué a concluir el período, pero fue ahí que empecé a admirarlo, cuando le nació un niño y se le envió un ramo de flores a la esposa para ser pagado con los fondos del sindicato y él se opuso tajantemente a eso. Entonces procedimos a colaborar todos para liquidar esa factura.
De él siempre recordaré su trato afable y generoso, siempre dispuesto a servir; también su espíritu de superación que lo llevó a capacitarse profesionalmente hasta alcanzar el puesto de rector.
Antes de serlo, además de profesor, ocupó varias posiciones académicas y administrativas, como administrador del Economato, secretario general y vicerrector administrativo. También estuvo en varias comisiones y un gran logro fue su gestión para que se instalara un centro universitario en su pueblo natal, San Cristóbal.
Siendo administrador del Economato me confió la creación de un boletín mensual para esa instancia y me daba a corregir algunos documentos personales.
El domingo pude observar ese gran escenario de manifestación de dolor en que se constituyó el Aula Magna donde acudimos a darle el último adiós a ese ser humano cuya muerte, tal y como dijo el rector Iván Grullón, fue “provocada por la incomprensión y la irracionalidad”.
Ahora, solo nos resta confiar en la justicia y saludar al Consejo Universitario que aprobó que la UASD asuma la parte civil en el proceso que se inició para ventilar su muerte.