Hay que decir adiós. la vida es un carnaval:

Hay que decir adiós. la vida es un carnaval:

Cecilia García. Generacional. gigante y testimonial: en todos los tiempos

In Memoriam: René del Risco Bermúdez. Norberto James  Rawlings.

ERASE UNA VEZ, GAZCUE , LA GALVAN NUMERO 6: 54 AÑOS QUE VALIERON LA PENA…

Hacia las 6 de la tarde, Pedritín Delgado tocaba la puerta de la Familia Silvestre Ortiz, guitarra en manos.

En el fondo Manolito Silvestre, sin piolín, acababa de estrenar un LP de Luiz Bonfá(), el ambiente se componía en la heroica galería, apenas cuadrada para unos cuantos invitados.

Había un letrero en el alma de los convidados: » Prohibido Prohibir «… Ya esa tarde, se había escuchado » Una Cita con las grandes estrellas de la Canción «, Arnulfo Soto acababa de presentar a Ray Charles, que gemía Beatles con desconsuelo de voz anti esclava, que para nada reclamaba el ayer ( Yesterday ) … La melomanía nos reunía.

Doña Estelita y Don Manolo cruzaban voces al fondo de la casa. Sonia sonreía a discreción, hacia las 6 de la tarde Risoris Silvestre regresaba de la UASD, repleta de reglas y planos experimentales. La Galería mágica flotaba y flotaba, Norberto James se excusaba.

Cecilia García (Santo Domingo. 1951) entonces cantaba un Bossa Nova con un rostro de inocencia musical incorregible, poco a poco, la polifacética nacía, cuello tortuga en blusa negra, contraste a pedir entre tela y piel.

En medio de un público vibrante, loco para que ya llegara la alegría inmensa castrada por la pandemia, Cecilia García Castillo confiesa: » He esperado más de 54 años para hacer todo esto «… La gente aplaude bajo el furioso shock de lo escuchado: ¡¡catarsis en el escenario hubo!!… Entre luces y fondos de colores armoniosos ella, radiante y complacida, se movía con la dicha de lo logrado: hacer un recital macizo de esperanzas, en la coherencia de ella misma, trascender la petit varieté du village, buscar lo grandioso imposible y lograr conmover entrañas, para limpiar corazones justos, de aburrimiento e imbecilidades, que, en esos escenarios, válgame Dios (» donde estás si es que es que estas «, Mario Benedetti), suelen a veces rodar con facilismos ramplones… Para mí era imposible iniciar este texto, sin esa pincelada arriba esbozada, porque traicionaría el resumen de una carrera que conozco desde sus inicios y de modo excepcional escribo de este recital soberbio, porque me retrata en su esencia intencional, porque en el escenario esa noche, con símbolos visuales, coreografías y voces Cecilia García, hablaba y cantaba por todos nosotros, como en los discos de Paco Ibáñez: » Los Unos Por los Otros «… Érase una vez en la Galván, el tiempo largo no se conformó con las 6 tarde, decidió parir talentos femeninos iconos en la historia musical del país: Cecilia García y Sonia Silvestre, la pequeña galería familiar, les quedó pequeña y estrecha: millones de seres humanos de esta media isla, testigos han sido…

BRASIL LLEGA CON LAS AGUAS DE MARZO…

Sin sospechar nada, estoy preparado para todo, porque en el concepto popurrí aparece Brasil y sus acuarelas, me quedo con esta canción escrita en 1972 por Antonio Carlos Jobim, (Rio de Janeiro. 1927), la famosa Aguas de Marzo, que casi es una canción patrimonio de la humanidad o poco le falta.

En la tradición dominicana del canto y culto al Bossa Nova, Cecilia junto a Irma Carias ( + ), ha sido una pionera entusiasta. Ella versátil, vestida esta vez con » el rojo que te quiero rojo » (Permiso Federico G. Lorca) y con nostalgia carioca se lanza a crear su versión: «“Son las aguas de marzo, es verano, es canción, la promesa de vida, en tu corazón» / São as águas de março fechando o verão É a promessa de vida no teu coração (*)

LA INFANTERIA DE LA VOZ: NI ABANDONA NI OLVIDA LOS SUYOS EN MEDIO DEL MOMENTO TRIUNFAL…

Contradiciendo toda definición de popurrí con éxito (***), la producción del magno recital de Cecilia García decide agrupar géneros y canciones y construye una estructura progresiva acorde con la guía emocional que en toda proposición de espectáculo debe tener para llevar al público hacia sus objetivos de gran fínale.

Al mismo tiempo, no debe cansar y se apoya en la apuesta de la variedad de estilos, arreglos y acompañamientos, creando transiciones escénicas cuyos perfiles sonoros asombren al público hasta el final: Carlos Luis con su guitarra, Carolina Rivas, Ana Rivas y Pedro Pablo Reyes cumplen con sus talentos esa función, cada quien en su tiempo.

Entonces, la infantería de la voz rescata a sus hombres y mujeres de altas profesiones en la voz, caídos en su destino, dejando huellas de presencia y nación.

René del Risco y la famosa foto del Viento Frío, crecía la emoción y surtía su efecto, esa primavera para el mundo, utopía tallada en el lomo de la historia, Cecilia es la infantería de la voz, en ese tramo del recital y quiere convertir su garganta afinada en una adarga de recio corazón para rescatar a Vitico, Sonia Johnny, Anthony y construir el sueño de René: » el sueño que no acabará «…

La infantería de la voz viva, acude generosa al rescate de los caídos, en ese punto hay un silencio del público cariñoso, evocador entre suspiros y suspiros, porque esas imágenes puestas de modo inteligente tienen una tarea: emocionar y no en el vacío, porque no sentir en ese momento, una leve noción de patria, es imposible, totalmente imposible…

Cecilia en Todos los Tiempos, solo es posible si la versatilidad suprema, bien ejecutada, la acompaña.
Todos los tiempos de su coherencia, haciendo de un recital la síntesis de lo que ha creído y vivido, plasmando los ejes emocionales de su generación, que es la mía: y nos honra haciendo un llamado lírico a la esperanza mil veces rota en un país, que, como el Mito de Sísifo, sube y baja la piedra de la desgracia sin encontrar aún, el valle verde que varias generaciones le hemos prometido.

En todos los tiempos no esconde Cecilia García, en cada palabra, el mejor futuro para un país que lo merece, ella lo sabe hace muchos años: por eso nos regaló una noche sublime, para no asesinar la esperanza, a pesar de todo (CFE).

El autor del texto, Carlos Francisco Elías. Niní Caffaro y Cecilia García, luego de finalizado el Concierto “Cecilia Todos Los Tiempos”.

(*) : Luiz Bonfá
(1922-2001) Brillante guitarrista brasileño. Orquestó la película Orfeo Negro de Marcel Camus (1959), junto a Tom Jobim. Bonfá es uno de los iconos de toda la corriente del Bossa Nova, creación musical brasileña, que tiene sus puentes con el Jazz.

(**) : Esa canción de Carlos Antonio Jobim, en su simpleza descriptiva, minimalista anticipada, describe una temporada de la vida del Brasil donde las lluvias son un símbolo antes del verano y por su gran torrencial marcan la vida cotidiana de la gente. En 1978 Carlos Diéguez hizo su famosa película Chuvas de Verao (1978) Esta cinta describe el tiempo de amor de dos ancianos, a quienes la lluvia de verano les hace descubrir de nuevo el amor. Canción y película hablan del mismo fenómeno. En 1974 Jobim se unió a Ellis Regina e hicieron el album Tom & Elis, en dicho album hay una versión de esta canción.

(***): El Popurrí debe mezclar cosas que al final tengan cierta afinidad. En Cecilia Todos Los tiempos, con notable armonía, esta definición no siempre es tan ortodoxa.

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