“Hay que internacionalizar el cilantro ancho”

21_02_2017 HOY_MARTES_210217_ ¡Vivir!3 C

La reconocida chef dominicana María Marte, ganadora de dos estrellas Michelin, dejó descansar los fogones del restaurante donde labora en Madrid, y está de visita en el país, invitada especial de la tercera edición del Foro Gastronómico Dominicano que organiza la Fundación Sabores Dominicanos, que fue celebrado el pasado 17 y 18 del mes en curso.
Durante el evento conversó de manera exclusiva con reporteros de ¡Vivir!, y desglosó algunos aspectos que a su entender pueden contribuir como base de la cocina dominicana del futuro.
Cuestionada sobre los aspectos que terminarían de posicionar la cocina dominicana en el mapa culinario internacional, Marte opinó que al dominicano se le debe educar el paladar desde bien pequeñito y debe evitar comer por comer.
Además expresó que los maestros de gastronomía tienen un gran compromiso con los jóvenes a través de la formación que deben darles para que aprendan a comer y sobre todo para que desarrollen su creatividad. “Creo que esa es la base de la cocina del futuro”, destacó.
En el Foro Gastronómico disertó sobre “Experiencia de trabajo y formación profesional”, explicando su dedicación y esfuerzo por aprender los afanes de los fogones y cómo la formación autodidacta ha sido la clave para su éxito.
Dado el auge que está tomando la cocina criolla a nivel internacional y siendo usted una figura posicionada en el mundo culinario, ¿no ha pensado hacer un evento internacional en donde la comida dominicana se la protagonista?
No me lo había planteado, pero sería algo muy interesante. Sería importante, pues también me ayudaría a mí para seguir transmitiendo las raíces de la cocina dominicana.
¿Cómo valora el trabajo que están haciendo diversas instituciones para el rescate y posicionamiento de nuestra cocina?
Lo valoro de una forma tremenda, creo que están trabajando y luchando porque los dominicanos sean gastronomía. Estoy apoyando a Sabores Dominicanos porque considero que están haciendo una gran labor apostando a lo nuestro.
¿Cuáles ingredientes criollos entiende usted que pueden dar fama a la cocina local?
El orégano, ese es mi gran ingrediente. Una vez alguien me dijo: “a todo lo que se le echa orégano sabe a dominicano”.
El gran ajo criollo es otro ingrediente que tenemos que sacar del país. Al igual que el cilantro ancho, ese que se daba en la carretera y todo el mundo tenía una mata en su casa. Nunca lo he visto en los catorce años que tengo en España. Deberíamos llevarlo para que la gente lo conozca.
Nosotros usamos una gran variedad de ingredientes, como la malagueta, por ejemplo, de ella nadie habla y es una especia muy valiosa.
Yo trabajo mucho con la canela y soy feliz cuando alguien me regala un palito de canela, allá hay, pero no sabe igual que la que me llevan de aquí.
¿Cuándo tendremos a María con un proyecto propio en la República Dominicana?
Todavía creo que me falta tiempo para salir de España, en el Club Allard tengo prácticamente media vida, hay un sentimiento de por medio, ya no es por cocinar ni ser conocida, hay un respeto por la gente que ha apostado por mí.
Algún día, claro que podría crear un restaurante en el país, no se puede descartar nada. No habría nada más bonito que cocinar para mi gente.
La pasión de María Marte no tiene fronteras. Una mujer que hace catorce años dejó su país natal para trasladarse a tierras europeas cargada de sueños y anhelos. Y lo logró a pesar de las vicisitudes que tuvo que enfrentar en su largo y trabajoso camino.
Con solo 24 años llegó a Madrid y allí consiguió empleo en uno de los restaurantes más posicionados de España, el Club Allard. Pero no fue contratada precisamente para desempeñar la labor que desde muy niña había deseado realizar: ser chef, sino como lavaplatos.
A pesar de eso, no desfalleció y en sus horas libres, cuando soltaba las esponjas, el agua y el jabón, se dedicaba a la tarea de observar y aprender de los cocineros del restaurante. Fue así como se empapó de amplios conocimientos culinarios y hoy es la gran chef del Club Allard.
Y su sueño fue más lejos, se convirtió en la única mujer en España en obtener dos estrellas Michellin. Además, se llevó el Premio Nacional de Gastronomía en 2015.