Hay que ser agradecidos

Bonaparte Gautreaux Piñeyro
Bonaparte Gautreaux Piñeyro

El agradecimiento en una de las principales virtudes que puede y debe tener toda persona. Ser agradecido es practicar una de las mejores enseñanzas que se recibe mientras el ser humano está en la edad del aprendizaje.
El agradecimiento comienza por amar a Dios sobre todas las cosas, honrar al padre y a la madre y los demás grandes principios contenidos en los 10 mandamientos y en las enseñanzas contenidas en la Biblia.
Decía José Martí: “La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes”.
Ser agradecido es ser bueno, ser leal, ser honesto, ser desprendido, no desear los bienes ajenos, respetar a los demás.
Hay ejemplos de una hermosura tal que debemos tenerlos siempre a mano, siempre presentes en nuestro quehacer.
El poeta Andrés Eloy Blanco decía. “Lo que hay que ser es mejor y no decir que se es bueno”.
La historia de la humanidad está llena de ejemplos de hombres y mujeres que supieron agradecer y reconocer la bondad humana que los ayudó en momentos de crisis, de peligro.
El filósofo griego Diógenes, nacido en el año 412 antes de nuestra era, solía decir: “mientras más conozco a los hombres más amo a mi perro”. Y es que el perro no muerde la mano que lo alimenta, no atenta contra quienes lo aman, lo acarician, lo respetan.
El contenido profundo de la frase no es con ánimo de denostar a los humanos, sino con el propósito claro y manifiesto de dar gracias por la bondad de los demás manifestada en favor nuestro en momento de dificultades, cuando se necesita una mano amiga que nos soporte, que nos aliente, que nos ayude.
Hay una conmovedora historia de algo ocurrido en Japón. Todos los días, el perro acompañaba al amo hasta la estación del ferrocarril y lo esperaba al atardecer cuando regresaba del trabajo, día tras día, año tras año.
Tras la muerte del amo, el perro volvió cada día a la estación de tren a esperarle, durante los diez años que transcurrieron hasta su propia muerte. Una estatua de bronce fue erigida en su honor y el propio Hachiko estuvo presente el día que se desveló la estatua. Hay otras dos estatuas en puntos del Japón.
Es de justos reconocer que le debemos a los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana haber vendido a precio vil la Corporación de Electricidad, destruir la industria cañera, dilapidar el patrimonio de la Corde, botar miles de trabajadores y echarlos a las calles, permitir que el terrorismo criminal nos encierre en nuestras casas, que traicionaran a Juan Bosch quien dijo que en un gobierno del PLD nadie se enriquecería.
¡Dios mío! ¿qué culpas estamos pagando?