Hidrocarburos versus alimentos

El mundo está en una encrucijada ante la persistencia del sistema capitalista de hacer creer que los hidrocarburos se requieren de manera imprescindible por sobre todas las cosas.

Se ha llegado a la controversia si los alimentos son más importantes que los hidrocarburos, algo que no se puede poner en duda porque los alimentos han estado en nuestras vidas desde el primer instante y aún durante el vientre materno.

En el contexto histórico, la alimentación ha sido inseparable de la humanidad, es un aspecto eminentemente natural, es decir que es un argumento taxativo.

La historia nos enseña que los seres humanos han librado guerras en todo el orbe a causa de conseguir terreno para poder vivir, más la tierra no se concebía como sinónimo petrolero, sino como lugar de procedencia de los alimentos.

El principal problema humano es la alimentación, no el transporte. Sin los alimentos el ser humano no tiene energía para caminar; sus pies son el medio de transporte más preciado; cuando era nómada, no había carros, los animales eran utilizados para trasladar las cargas desde sitios muy distantes a otros; la ayuda recibida de ellos no era gratuita, necesitaban comer para soportar las pesadas cargas. La alimentación ha sido desde tiempos antiquísimos uno de los aspectos más influyentes de la vida global.

Es deshumanizado tratar de discutir si los hidrocarburos son prioritarios, más que otros menesteres inherentes a la condición humana.

El transporte ha provocado en el mundo muchas divisiones, si bien es cierto que hay un avance global de carácter tecnológico, pero éste sólo lo disfruta una parte; debe ser extendido para que haya una buena justificación.