Hillary y Obama culpan guerra Irak de crisis económica EEUU

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WASHINGTON. AP  Hillary Rodham Clinton y Barack Obama salieron de Washington ayer para la primaria clave de Pensilvania y prometieron enmendar la situación económica.

Ambos precandidatos por el Partido Demócrata coinciden en que la guerra en Irak ha perjudicado ostensiblemente a la economía.  Los dos se encontraban en Washington el martes, junto al que casi seguramente será el candidato republicano, John McCain, para las audiencias del Congreso sobre Irak, en las que interrogaron al principal comandante del ejército estadounidense allí y al embajador en Bagdad. 

Tras la sesión de preguntas al general David Petraeus y al embajador Ryan Crocker, Clinton se pronunció en una escuela cercana a Pittsburgh, y le dijo a una audiencia en la que había oficiales retirados del ejército que ella pondría fin a la guerra. 

También buscó reforzar su afirmación de que ella es la mejor candidata para hacerse cargo de la estructura militar del ejército.  “Una candidata está preparada para ser comandante en jefe (de las fuerzas armadas), para terminar la guerra y reconstruir nuestro ejército al tiempo que honramos a nuestros soldados y veteranos. Y la tienen frente a ustedes”, dijo Clinton. 

 En tanto, Obama estuvo en las afueras de Filadelfia, donde criticó con dureza las políticas económicas del Partido Republicano y fustigó a McCain por su posición frente a la actual crisis económica de “cruzarse de brazos”.

Mueren 16 en enfrentamientos

  BAGDAD. AP.  Dieciséis personas murieron en el distrito capitalino de Ciudad Sadr el miércoles al multiplicares los choques entre fuerzas de seguridad y milicias chiís en el quinto aniversario de la caída de Bagdad.  La Zona Verde de Bagdad, que comprende misiones diplomáticas y edificios de gobierno, también recibió descargas de cohetes y morteros. La embajada estadounidense confirmó los ataques, pero dijo que no había reportes de víctimas.  El derramamiento de sangre mostró la inestabilidad que aún reina en Irak cinco años después de la invasión de EU que derrocó a Saddam Hussein.  Tras la euforia de la victoria inicial sobrevinieron en rápida sucesión una insurgencia suní, las matanzas entre sunís y chiís y las actuales batallas contra los milicianos chiís.  La policía dijo que las siete víctimas de Ciudad Sadr —entre ellas, tres niños— murieron al caer proyectiles en una casa.