Hillary y Trump prometen dar más información sobre salud

M4

WASHINGTON
AFP
Después de su malestar, Hillary Clinton prometió dar nuevas informaciones sobre su salud y Donald Trump le siguió los pasos, un anuncio bienvenido de los candidatos a la Casa Blanca, hasta ahora muy discretos sobre este tema. Tras el malestar de Clinton el domingo durante la conmemoración de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York, su su médico reveló que el viernes había sido diagnosticada con neumonía. El incidente advirtió a los estadounidenses que saben pocas cosas sobre la salud de sus candidatos, comprometidos en una campaña desenfrenada desde hace más de un año, y que están entre los de mayor edad en la pugna. Después de su malestar, la demócrata, que cumplirá 69 años el 26 de octubre, ignoró las preguntas sobre el tema, contentándose con decir a la prensa que estaba bien y que el día en Nueva York era “maravilloso”. Unos días antes en Cleveland, tras tener un violento ataque de tos, bromeó diciendo que era alérgica a Donald Trump. Su campaña afirmó que los nuevos detalles que darán a conocer mostrarán que Clinton no tiene más que neumonía. El lunes, Clinton dijo por teléfono a la cadena CNN que había padecido un “mareo” y que había “perdido el equilibrio durante un minuto”. La candidata demócrata minimizó su enfermedad y consideró que era mucho más transparente que su adversario republicano Donald Trump.
Sobre Trump.- “Su presión arterial y los resultados de sus exámenes de laboratorio son increíblemente excelentes. Si es elegido, puedo afirmar sin equivocaciones que Trump será el individuo con mejor salud electo a la presidencia”, afirmaba el médico, que recientemente reveló que había escrito esos “cuatro o cinco párrafos lo más rápido posible para que todos estuvieran contentos”. De ahí la insistencia de algunos para que los dos candidatos sean más precisos sobre su salud: inspirándose por ejemplo en John McCain quien, como candidato republicano a la presidencia en 2008 y padeciendo de un cáncer de piel, a sus 71 años, invitó a 20 periodistas a que revisaran 1,173 páginas de su historial médico.