Hípica Por Dentro. “LA BIOGRAFIA DEL CABALLO”

Luis Márquez

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El caballo una vez entrado a formar parte del conglomerado humano, se convirtió en un elemento del cual no se podría prescindir más.
No se lo elevó a los honores divinos como el toro, la vaca, el gato, el cocodrilo y otros animales por que no representaba ningún fenómeno de la naturaleza, ninguna necesidad vital, Se le consideró, en cambio un compañero ideal, necesario y como tal entró en el reino de los dioses.
Eso si, simbolizaría la velocidad y nobleza. De modo que dondequiera la acción del dios o del hombre necesitara rapidez, un marco de dignidad o bien engalanarse con unas de las formas más bellezas de la Creación, allí estaría siempre el caballo.
Los mismo judíos, tan reacios en materializar sus ideas por medios de formas vivientes, hacen mención del Sol arrastrado por caballos.
Los Hindúes creían lo mismo de Indra y los griegos de Apolo, los dos simbolizados por el Sol: que cruzaban la bóveda celeste en carros tirados por blancos y velocistas corceles.
Maestros en embellecer y humanizar las fuerzas de la Naturaleza, los griegos atribuían la creación de Arión, el primer caballo a Poseidón. Los amigos lectores se interesan por los temas que tocamos en la columna.