Hipólito con Jorge Ramos… ¡Lo que no se ve!

El pasado reciente sorprendió a la población dominicana, y al mundo, la entrevista hecha por Jorge Ramos, periodista de Univisión, al presidente Hipólito Mejía y de la cual se ha hablado bastante. Sin embargo, es conveniente que observemos técnicamente lo que usted no ve pero que sí escucha en ella.

No es que seamos Casandras, pero en noviembre del 2002, hace ahora exactamente un año, escribimos en este periódico HOY los artículos titulado, “PPH, ¿ataúd del PRD?” Y nuestra conclusión fue que “más PPH, más PHH y más PPH, en la mente de la gente significa, menos PRD, menos PRD, menos PRD”. Y hoy usted ve lo que ha acontecido con ese partido, También, “Presidente por favor, ¡Atípico no!”, donde solicitamos a Hipólito no enseñar a nuestros hijos lo que nosotros no les hemos enseñado. Además, escribimos, “¡Dios mío!…, escucha nuestra confesión”, en la que presentamos al ano 2050, un profesor en una imaginaria universidad norteamericana contando la historia de cómo dejó deteriorado a su país quien a principio de siglo fue el primer presidente de una media isla llamada Dominicana y ya usted lo ve ahora en noviembre del 2003..

Pero volviendo a lo de la entrevista, recordamos que al cumplir los primeros cien (100) días en el gobierno, Hipólito concedió una entrevista al periodista Víctor Mañaná la cual fue publicada en el periódico El Siglo. Después de leer sus respuestas, noté algo inusual en algunas de ellas y volví a leerlas; pero esta vez, con un bolígrafo para ronear la palabra que más repetía. Al terminar, se me acerca mi niña de nueve anos quien observa los circulitos rojos y me dice, -¡Papi ahí falta otra! Y realmente faltaba otra por ronear. El hallazgo de mi observación fue que Hipólito repitió 49 veces la palabra yo; 39 de estas concentradas en las últimas tres respuestas.

Ahora, tres años después, entro al Internet y leo el contenido completo de su entrevista con Jorge Ramos dividida en: 1) Las palabras del presidente; 2) Mejía y la libertad de expresión; 3) Talibanes, babosos y dinosaurios; 4) Hugo Chávez está equivocado; 5) La repostulación y la reelección; 6) Dos parientes… no es nepotismo; 7) El Listín y los aviones de los bancos; 8) Hipólito contra Leonel Fernández; 9) ¿Está capacitado para gobernar? ; y 10) Juegos Panamericanos… el monito.

Esta entrevista, aparentemente no muestra nada nuevo de la “atipicidad” del presidente, pero no es así, pues observamos que en esta ocasión Hipólito repitió 143 veces la palabra yo y solo19 veces la palabra nosotros; siendo consistente con los rasgos de su personalidad y su tipología de político autocrático como lo calificara hace tres anos la historiadora Mukie Sang y por lo que recibió una enorme “reprimenda” de éste. La relación 19 sobre 143 indica un manejo del yo, inconsciente o no, de un 87.0% de egocentrismo en contra de un 13.0% de nosotros; 6 de estos últimos pronunciados cuando se refirió a Chávez, y ocho cuando habló de lo que ha hecho su gobierno, lo que puede ser evaluado como una muestra de compartir el mérito de su gestión o un dividir entre muchos la papa caliente de la responsabilidad de su gobierno.

Cuando un presidente es elegido se le delega autoridad para administrar un gobierno y en administración se evalúan solo los resultados obtenidos, y no valen las excusas, porque también ese mismo “carguito” lleva implícito un nivel de responsabilidad que jamás puede ser delegado a otros. Esto es, el presidente de cualquier país del mundo es el responsable de todo lo bueno y lo malo de su gobierno.

Con personalidad, temperamento, y caracteres individuales propios, jamás, líderes de la talla de Juan Bosch, Peña Gómez, Joaquín Balaguer y ahora Leonel Fernández., hablaron autocráticamente de “yo, yo, yo”, como queriendo decir, “El Estado soy Yo”. ¡Nunca! Ahí está la diferencia con quien, como presidente de un país, debería enorgullecerse de llamarse asimismo, “Hipólito de los dominicanos” y no necesariamente, como prefiere ser llamado, “Hipólito de Gurabo”; como que con esto se hace diferente a los demás, por el contrario, sí crea una barrera subliminal que define su individualismo. Con un inconsciente, “primero yo y siempre yo, y después de mi…yo”, fue como Hipólito le respondió al periodista porque, como dice la Biblia, “de la abundancia del corazón, habla la boca”.

El peor estorbo al futuro político del actual presidente dominicano es el hecho de haber ganado abrumadoramente como lo hizo en el 2000, que le ha creado, solo en su mente, un pretendido y mesiánico liderazgo. ¡Wrong! Esto no fue inferido por el periodista Jorge Ramos, quien tampoco ve ni comenta ese 144 Yo Vs. 19 nosotros de las respuestas de Hipólito es, entre muchas otras cosas, la razón que nos lleva a la conclusión que, ¡Hipólito, por “yoísta” será como Trujillo, continuista y reeleccionista… siempre! Ojalá estar equivocado.