Hipólito decide negarse otra vez a testificar

POR TANIA HIDALGO
El ex presidente Hipólito Mejía comunicó ayer a la Quinta Sala Penal del Distrito Nacional que tampoco testificará el próximo sábado porque existe una “manifiesta enemistad capital” con el doctor Marino Vinicio (Vincho) Castillo Rodríguez. Mejía envió una instancia a la jueza Esther Agelán Casasnovas, que le sigue juicio por difamación al senador Hernani Salazar, en la que  advirtió que esas enemistad afectaría, al momento de testificar, su objetividad e imparcialidad. 

“El propio imputado se encargó de demostrar la improcedencia de mi testimonio, al declarar el día 12 de mayo del 2005, que yo tenía que acudir a rendir cuentas por todos los actos de mi gobierno, cuando el presente proceso no es un juicio para rendir cuentas por actos del mandato que presidí durante el período constitucional 2000-20004, sino que dicho proceso simplemente debe versar sobre las expresiones difamatorias e injuriosas que el ingeniero Hernani Salazar le imputa a Marino Vinicio Castillo, toda vez que este aspecto se contrae en esencia el objeto del proceso penal de que trata”, indicó. 

Añadió que la rendición de cuentas “la hará primero ante Dios, segundo ante el país y luego ante la justicia, si fuere necesario”.  El ex mandatario se refirió “a los constantes, despiadados e innumerables ataques verbales hechos durante años” por Castillo Rodríguez “a la consideración y honor tanto de su persona como a la de su familia”.

“Motivado por esta circunstancia extrema, me veo imposibilitado de declarar de manera objetiva como testigo a descargo del doctor Marino Vinicio Castillo (Vincho), ya que mi objetividad e imparcialidad se verá necesaria y naturalmente afectada”, indicó el ex mandatario en una instancia de 22 páginas depositada en el tribunal con copias a la Suprema Corte de Justicia, a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Mejía pidió a la jueza exonerarlo de testificar y declarar que no hay lugar a la conducencia de un testigo no compareciente en el procedimiento de acción privada, conforme al artículo 199 del Código Procesal Penal, además de que se reserva el derecho de aportar los elementos probatorios de todas y cada una de las circunstancias expuestas, “muchas de las cuales son del dominio público y de notorio conocimiento”.

Negó que intente evadir responsabilidades ni desafiar a la autoridad judicial y que se acoge al ejercicio de un derecho que le otorga la ley.

Mejía planteó que Castillo Rodríguez le recomendó que contrate una buena firma de abogados tanto en República Dominicana como en Estados Unidos, a consecuencia del caso del ex capitán del Ejército, Quirino Ernesto Paulino Castillo, “con lo cual de manera equivoca y distorsionada pretende establecer vinculación con el presente proceso penal por difamación e injuria”.

El ex jefe de Estado agregó también que Castillo Rodríguez “de manera alegre le otorga la condición de preimputado” del caso, “y sobre el cual tampoco tengo absolutamente nada que decir”.

Entiende Mejía que “la pretendida intención del imputado Vincho Castillo de atribuir al suscrito, Hipólito Mejía, de manera infundada, tal responsabilidad penal en el caso Quirino, nos exonera de la obligación de testificar, al tenor del párrafo segundo del artículo 194 del Código Procesal Penal”.

Señaló que “la improcedencia de su testimonio queda a un más evidenciada por el propio imputado, al declarar y advertir públicamente sus verdaderas intenciones de denostar a su testigo a descargo, lo que constituye una afrenta  a la solemnidad de la justicia”.

Sostuvo que toda esa advertencia no es más que un infructuoso medio para evadir la responsabilidad penal frente a la demanda interpuesta por el senador Salazar, desviando la atención y la dirección del proceso por difamación e injuria, para que el legislador retire la querella.

“Este es el verdadero y único propósito de su pretensión de proponerme como su principal testigo a descargo. El propósito del testimonio debe ser legítimo y este debe ser útil y eficaz, no una estrategia procesal para incidentar el proceso”.

Indicó que no acudirá al tribunal como testigo, ya que conforme “a la legalidad consagrada en el artículo 199, el juez o tribunal o el ministerio publico, ‘…. durante el proceso preparatorio puede hacerle comparecer’, pero no habiendo procedimiento preparatorio en el procedimiento de infracciones de acción privada, no es posible hacerle comparecer mediante conducencia”.

“Disponer pues, la conducencia de un testigo en el curso de un procedimiento de infracción de acción privada, constituiría un exceso o abuso de poder, y una grosera violación del referido principio de legalidad, y para ponerlo de una manera mas gráfica, sería casi como condenar a una persona a cadena perpetua, cuando dicha institución no está establecida previamente por la ley del derecho dominicano”, puntualizó Mejía.

Reiteró que su pretendido testimonio carece de objeto, toda vez que no se precisa ni se indica el objeto del mismo, ni lo que se quiere probar, sobretodo, con un hecho que desconoce.

“Todo se ha limitado a sostener que el testimonio del suscrito, es importante para el derecho de defensa del imputado Marino Vinicio Castillo, sin establecer de manera concreta y particular el hecho a probar”, sostiene el ex mandatario.

La magistrada Agelán Casasnovas aplazó para el próximo sábado el juicio que por difamación e injuria al senador Salazar se le sigue a Castillo Rodríguez tras una demanda interpuesta para reiterar citación a Mejía, quien se negó a comparecer en la primera audiencia alegando que no tiene nada que aportar.