Hipólito, Leonel o Danilo podrían estar compitiendo en el 2020

Aunque he manifestado en varios artículos que todavía faltan cuatro Navidades y Semanas Santas para las elecciones del 2020, en varios medios de comunicación, así como en conversaciones coloquiales de diversos niveles, se habla sobre la posibilidad de que Hipólito Mejía, Leonel Fernández y Danilo Medina podrían estar presentes en el debate por la candidatura presidencial en las próximas elecciones. Y quienes así se manifiestan o piensan, no dejan de tener razón. Independientemente de que haya otros dirigentes con condiciones y aspiraciones legítimas.
Porque a medida que las ideologías empezaron a caer en procesos de depreciación, los partidos comenzaron a convertirse en estructuras sustentadas, ya no en pensamientos políticos, sino de adhesión o seguimiento a los líderes. Por un lado, permitiendo o avivando los sentimientos afectivos hacia ellos, y por el otro, consolidando el pragmatismo. Que al final se traduce en políticas de conveniencias individuales o grupales.
Ya no hay grandes diferencias entre los postulados de un partido y otro. Las diferencias entre sus dirigentes son básicamente de estilos. Todo se concretiza en cuál dirigente o líder le da más confianza y oportunidades a sus seguidores. Quién le ofrece garantías de ser tomados en cuenta. A través de cuál pueden los militantes y/o allegados, alcanzar lo que han anhelado en términos personales.
O sea, que se han creado dos situaciones específicas: Los líderes o dirigentes que más sentimientos afectivos han podido motivar a través de su trayectoria política en sus partidos y la sociedad; y los que más ventajas puedan ofrecer a sus correligionarios o compañeros. Esos dos aspectos estarán presentes a la hora de medirse internamente para conseguir la supremacía partidaria. Y al final, los que los representen en las futuras elecciones.
En tal virtud, lo que se vislumbra para el 2020, y sus posibles candidatos, estará matizado por esas dos situaciones. Lo que indica que se va a crear un escenario de lucha entre lo afectivo y las conveniencias. Y por tales razones se podría adelantar, que los presidentes o expresidentes tendrán muchas posibilidades de estar presentes en ese escenario.
Danilo, Hipólito y Leonel son los únicos presidentes y expresidentes activos con que cuenta el país. Y sin importar las pasiones que alrededor de sus figuras se hayan podido generar en determinados momentos, nadie más que ellos, cultiva y cosecha sentimientos afectivos y de agradecimiento. Mucho más, si gozan de cualidades capaces de despertar simpatías adicionales a las de su entorno partidario.
No estoy afirmando que ellos serán candidatos. Expreso, que como son los únicos que han ocupado la presidencia, y tomando en cuenta el peso específico, político y social que eso genera, no sería nada extraordinario pensar que puedan estar en el debate por la candidatura presidencial del 2020.
Lógicamente eso dependerá de imponderables. Pero sobre todo de tres aspectos: Que ellos mismos tomasen la decisión de participar; que los miembros de sus partidos en sus respectivas convenciones los escojan; o que la Constitución se lo permitiese, en el caso específico de Danilo Medina.