Hipólito y Luis: dos candidatos ambiguos

Le sobran razones a Wellington Arnaud cuando reclama a los precandidatos del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Hipólito Mejía y Luis Abinader, fijar posiciones sobre el último escándalo denunciado por la periodista Alicia Ortega y que involucra a las plantas Punta Catalina en el pagos de sobornos de parte de la empresa brasileña Odebrecht para la adjudicación de la obra por el Estado dominicano.
Don Hipólito Mejía, expresidente de la República, hace tiempo viene tomándose “a cherchas” y “relajos” las discusiones de temas nacionales, dándole de lado a asuntos que interesan a la población.
Por eso, en otras ocasiones, en nuestros comentarios hemos venido sosteniendo que al señor Mejía no le interesa volver a la Presidencia, sino más bien, mantenerse en la palestra, como forma de seguir vigente, no sabemos con qué fines.
Entendemos que un tema como el que nos ocupa, no puede ser obviado, y menos por dirigentes políticos de oposición como Luis Abinader e Hipólito Mejía.
Ahora bien, del aspirante presidencial Luis Abinader no podemos esperar mucho. Es un político del sistema, e incluso, se afirma posee algunos compromisos con sectores enquistados en el poder.
De Hipólito Mejía, todos conocemos las estrechas relaciones que mantiene con el presidente Danilo Medina, las que el expresidente no esconde, y la expresa con desparpajos.
Entonces, ¿qué puede esperar la República Dominicana de una oposición encabezada por políticos ambivalentes y ambiguos como éstos?
Tanto la ocupación policiaco-militar del Congreso Nacional, como la denuncia de los últimos sobornos de ODEBRECHT, no han sido aprovechadas por la denominada oposición, dejando claramente establecido el maridaje existente entre cúpulas partidarias y sectores gubernamentales, por tal razón consideramos a Hipólito y Luis dos candidatos ambiguos.