Hospital resulta pequeño

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POR ALTATRACIA ORTIZ G.
HIGÜEY.-
Un hospital que se quedó pequeño para la gran demanda de su población, una emergencia que le faltan los más elementales equipos, techos que filtran, necesidad de que le nombren médicos y enfermeras, son los principales problemas que enfrenta el hospital Nuestra Señora de La Altagracia, de esta comunidad.

Sin embargo, las autoridades del centro hacen esfuerzos por humanizar cada vez más los servicios de salud y lograr que las mujeres que van a tener sus hijos en el hospital alumbren en condiciones dignas.

Así lo expresaron ayer los doctores Julio Rodríguez y Héctor Julio Rincón, director y subdirector, respectivamente, de un centro que fue construído en 1999 con donaciones del Gobierno de las Islas Baleares, de España. El centro fue inaugurado durante el primer gobierno del Presidente Leonel Fernández Reyna.

Necesidad de que le nombren por lo menos 15 enfermeras, que le nombren médicos y que se le dote su emergencia de mayor cantidad de equipos, son las necesidades más sentidas del hospital de Higüey. Es un centro que luce limpio y bien cuidado, a pesar de sus carencias.

Desfibriladores, electorcardiogramas, equipos para cirugías menores, ventiladores, camas y material de emergencia, son algunas de las necesidades del centro. “Higüey necesita otro hospital, un centro más grande, pues este sólo tiene 80 camas y por el nivel de ocupación tenemos que referir muchos pacientes con traumas al hospital Doctor Antonio Musa, de San Pedro de Macorís”, sostuvo Rincón.

En el centro laboran 81 médicos, 60 enfermeras y 30 empleados del área administrativa. Tiene tres niveles y recibe una subvención de RD$800,000.00 mensualmente, pero necesitaría RD$2.0 millones para poder rendir más y mejor, sostienen sus autoridades, casi al unísono.

El hospital de esta comunidad tiene como uno de sus puntos fuertes los partos, lo que incluye a adolescentes embarazadas.

Se trata de un hospital provincial que ha atendido más de 30,000 emergencias en un año. Diariamente registra 300 emergencias.

Asimismo, el centro atiende por consulta unas 2,500 pacientes y alrededor de 175 partos y cesáreas.

 

TIENEN LOGROS

La mejoría en la calidad de los servicios, la corrección de numerosas filtraciones, la integración del personal y la recaudación de recursos que han sido invertidos en el centro, son algunos de los principales logros que puede identificar la actual gestión del hospital Nuestra Señora de La Altagracia.

Otro logro que exhiben con orgullo es la remodelación y habilitación de la sala perinatal y de Pediatría. Ese espacio fue pintado y recreado con imágenes infantiles. Algunos de los recursos que entran ahora del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) son usados para mejorar la infraestructura del centro asistencial.

El perfil epidemiológico de la comunidad higueyana no es diferente al del resto del país. Problemas diarreicos, infecciones respiratorias agudas en los niños, se atienden comúnmente, sostiene el doctor Rincón.

Asimismo, hipertensión, diabetes, SIDA/VIH, esta última enfermedad ocupa el primer lugar entre las enfermedades más atendidas. El incremento del VIH/SIDA está íntimamente relacionado con las oportunidades de trabajo que ofrece la provincia y con el flujo migratorio interno.

Este año el hospital ha registrado cuatro muertes maternas; se trata en su mayoría de mujeres con enfermedades infecto- contagiosas y algunas que llegan en condiciones deplorables. Algunas son haitianas que no han recibido chequeos médicos, que tienen anemia y que llegan en condiciones críticas. Todas esas muertes fueron auditadas y revisadas por el personal médico del centro.

 

UNIDAD DE ATENCION INTEGRAL

El hospital Nuestra Señora de La Altagracia tiene una unidad de Atención Integral que da servicios a personas que viven con SIDA y a los que tienen la infección.

También se da asistencia a madres embarazadas que padecen de SIDA, dan seguimiento a los pequeños y le dan todos los antiretrovirales necesarios. Un personal ha sido nombrado para esos fines.