Hospitalizan a Pinochet tras sufrir un desmayo

SANTIAGO (AFP).- El ex dictador chileno Augusto Pinochet sufrió un accidente vascular y fue internado de urgencia este jueves en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Militar de Santiago, donde permaneció por más de cuatro horas hasta que regresó a su residencia.

El general Pinochet, de 89 años, “ha evolucionado favorablemente y será trasladado a su domicilio al completar su evaluación”, dijo un comunicado del Hospital Militar, poco antes que el ex dictador saliera del recinto en un automóvil escoltado por otros vehículos.

“Los médicos le diagnosticaron una isquemia transitoria”, dijo a la AFP el general retirado Guillermo Garín, uno de sus más cercanos colaboradores.

“Fue un problema derivado de su diabetes”, agregó Garín, al referirse a este síntoma que se refleja en una menor llegada de sangre al cerebro.

El ex dictador, que gobernó Chile entre 1973 y 1990, se hallaba en su finca costera de Los Boldos, 120 km al suroeste de Santiago, cuando sufrió un desmayo que determinó su traslado a la capital en un helicóptero.

Su médico personal estimó que ese desmayo podía ser consecuencia de un infarto cerebral, informó el general retirado Luis Cortés Villa, director de la fundación que lleva el nombre del ex dictador.

“El médico de Los Boldos resolvió en forma oportuna e inteligente su traslado, porque no sabía si se estaba iniciando un infarto”, dijo Cortés Villa.

Los médicos que lo examinaron lo autorizaron al cabo de cuatro horas para trasladarse a su residencia de Santiago, en el barrio de La Dehesa.

La crisis del ex presidente de facto se produjo un día después de que la Corte de Apelaciones de Santiago iniciara el estudio de su eventual desafuero, para privarlo de su inmunidad y someterlo a juicio por las cuentas bancarias secretas que mantuvo en Estados Unidos.

El tribunal resolverá posiblemente el próximo miércoles si autoriza o no el juicio por estas cuentas en el Riggs Bank y otros bancos de Estados Unidos, estimadas en 17 millones de dólares.

Pinochet ya perdió su fuero en agosto pasado, en un proceso por los asesinatos y desapariciones forzadas que dejó la “Operación Cóndor”, un plan represivo que aplicaron las dictaduras militares sudamericanas en los años 70 para eliminar a sus opositores.

Pero la legislación chilena establece que la pérdida de la inmunidad es válida para un proceso específico y no puede aplicada a todos los juicios que enfrente una autoridad protegida por ese fuero.