Huecos tragaluces de los templos de la zona intramuros

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En los templos coloniales de la zona de intramuros aparecen curiosas estructuras de característica peculiar que han sido poco destacadas.

En el final de la calle Isabel la Católica, donde está el templo de Santa Bárbara, construido en el siglo XVI, en el cuerpo del campanario se ve una primera ventana rectangular que tiene en su base y en su remate unas decoraciones de medios rosetones de piedra y lateralmente hay otra ventana donde se abren dos huecos ornamentales que no llegan  a perforar el muro. Sin embargo, en  la parte superior del muro en el lateral noroeste del presbiterio  se aprecia un hueco rectangular de un metro de ancho,  que sirve de tragaluz con una curiosa formación: se trata de un borde de bolas isabelinas de piedra, único en un templo católico.

Asimismo, el templo de La Altagracia, situado en la calle Hostos esquina Las Mercedes, inaugurado el 17 de agosto de 1922, presenta una fachada con una galería balaustrada en el segundo cuerpo, la cual tiene tres puertas-ventanas, cada una con  una  corta  columna dórica que soporta un arco de doble moldura saliente y cada una en la parte superior presenta una claraboya de grueso borde que  sirve de tragaluz.

Más arriba, el cuerpo con techo de dos aguas, tiene debajo otra menos ancha que también traspasa la luz diurna.  También tenemos que la pequeña parroquia de San Andrés, ubicada en la calle Arzobispo Nouel (al lado del Carmen), presenta un hueco grande  ovalado el cual  tiene un metro de ancho, sin comparación en ningún  otro templo de Santo Domingo.

Igualmente, en el Convento de los Domínicos, primero construido de piedra en el 1511, tiene una bóveda de cañón sobre los arcos del crucero, pero más alto que la nave y cubierto por una cúpula de  torceletes. En la misma altura se aprecian tres claraboyas,  una hacia el lado del parque Duarte y dos en los costados. Cada lado del altar mayor  tiene tres ventanas  con vitrales de colores mezclados, rojo, azul y amarillo, formando cuadrilobulados, y en la nave central hay  un vitral redondo con los mismos colores, pero combinados en forma de líneas y curvas.  Y en la iglesia de Las Mercedes,  hay ventanas de ladrillos cuyos arcos se abren en los muros.