Importancia de exfoliar el cuerpo

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Es importante exfoliar el cuerpo durante todo el año. Una exfoliación suave una vez cada dos semanas, ayuda al cuerpo a deshacerse de las células muertas, dejando una piel tersa y suave y ayudando a una mejor penetración de productos según el tipo de piel.

El sobrepeso esta a menudo vinculado a problemas psicosomáticos, como el stress y la angustia, aunque no siempre tiene porque ser así.

El tratamiento en gabinete ofrece la terapia y el ambiente apropiados para reducir kilos de mas y disminuir la celulitis.

Con técnicas adelgazantes que se combinen con una cura dietética desintoxicante, sana y baja en calorías, e incluso con clases de cocina que favorezcan la reeducación alimentaria.

Los tratamientos incluyen aplicación de fangos a distintas temperaturas, agradables para el cuerpo, envolturas con algas ricas en minerales y reductoras, masaje manual con aromaterapia, cepillados en seco.  A nivel emocional, se puede acompañar con la toma de elixires florales, entre otros coadyuvantes.

Hoy el naturismo se ofrece como buena salud preventiva. En muchos centros atraen a personas sanas que buscan cambiar stress por tranquilidad y bienestar físico.

La piel renueva sus células aproximadamente cada 28 días, proceso en el que las que mueren se acumulan sobre las nuevas y cuyo efecto repercute en un aspecto opaco y apagado. Lo más indicado es la exfoliación, limpieza a profundidad para la cual se pueden emplear compuestos naturales o elaborados químicamente.

Para exfoliar la piel mediante un método casero se puede utilizar azúcar y jugo de limón, los cuales deben mezclarse hasta constituir una pasta viscosa que se aplique con movimientos circulares en todo el cuerpo; después de que repose algunos minutos se retirará con agua fría. Esta es la manera más eficaz de eliminar células muertas, por lo que se recomienda hacerlo también al regreso de las vacaciones, cuando la piel se ha expuesto al Sol más tiempo del habitual.

Si usted lo prefiere, puede optar por uno de los múltiples productos que ofrece el mercado cosmético, los cuales se presentan en forma de cremas, jabones, espumas o geles y que garantizan una eficiente exfoliación.

PIEL COMO NUEVA POR LA EXFOLIACIÓN

Después del verano es muy común que notemos que nuestra piel se ha quedado sin brillo ya que los excesos de sol, el cloro de la piscina o la sal del mar, suelen resecarla. Es el momento de exfoliarla para retirar las células muertas que se acumulan en la epidermis y así acelerar la regeneración de la piel.

Exfoliar: Eliminar las células muertas de la piel más superficiales mediante un producto específico (exfoliante) que contenga pártículas de arrastre. Este peeling se aplica como una crema mascarilla y se retira con agua. Se puede exfoliar la cara (no más de una vez a la semana) y todo el cuerpo aunque se recomienda no hacerlo más de dos veces por semana.

La piel se regenera naturalmente cada 28 a 30 días. Al exfoliar, activamos la circulación, suavizamos la piel y, lo más importante, promovemos la regeneración de células nuevas, lo que fortalece la piel y la provee de elasticidad. Además, la exfoliación contribuye a que las marcas y cicatrices desaparezcan.

Si nunca has exfoliado tu piel o hace mucho que no lo haces puedes comenzar a realizar este ritual una vez a la semana durante el primer mes. Después, debes reducir la frecuencia de las exfoliaciones a una cada quince días porque de lo contrario la piel puede irritarse. Tras realizarlas, debes aplicar una loción hidratante y así te asegurarás una piel saludable y bella. Si tu piel es muy sensible o muy seca debes exfoliar con menos frecuencia: una vez cada tres semanas será suficiente.

¿CÓMO Y CUANDO EXFOLIAR?

La exfoliación es un ritual de belleza muy sencillo: en primer lugar dúchate con agua caliente para que la piel se reblandezca, a continuación aplica el producto específico sobre un guante de lufa o una esponja y para terminar, frota sobre la piel presionando levemente con las manos mientras haces movimientos circulares.

Sin embargo, de nada te servirán estos esfuerzos si sólo los realizas durante unas pocas semanas. La constancia es fundamental si  quieres mantener de piel lisa, suave y reluciente.

Hay ciertos momentos en los que nos aprovecharemos de las propiedades de la exfoliación más que otros. Antes de tomar el sol, por ejemplo, es muy adecuado exfoliar la piel porque cuanto más lisa esté la epidermis más uniforme será su bronceado. También es conveniente exfoliar la piel antes de aplicar un auto bronceador ya que este producto sólo actúa sobre la capa superficial de la piel y consecuentemente cuantas más células muertas tenga esta capa más irregular será el color. Sin embargo, si exfoliamos la piel antes estará lisa, nítida y el auto bronceado será uniforme.

EXFOLIAR

Es cuestión de pulir la piel. Ojo!!! No con una lija de carpintero, por favor. Existen productos especiales para exfoliar: esponja vegetal, guante de crin o bien un cepillo suave. También es posible utilizar tratamientos exfoliantes como los jabones o cremas de espuma. Se trata de eliminar las células muertas y dejar la piel preparada para cualquier clase de tratamiento posterior. La exfoliación refina la epidermis, ilumina, suaviza, activa la circulación y cierra los poros. Los movimientos deben ser suaves, con cuidado de no lastimar la piel, friccionando especialmente sobre codos, rodillas y tobillos.

ESTIMULAR

Luego de una estimulante exfoliación podés completarla eliminando los restos con una ducha tonificante. Es decir, dejá correr por unos minutos agua bien caliente y después, animate al agua fría, que termina por levantar todos los corazones. Resulta interesante aprovechar el chorro caliente y focalizarlo sobre aquellas zonas tensionadas: espalda, pecho, cuello, cintura. Existen productos como gel de ducha energizante o geles relajantes con aceites y sales minerales.