Importancia del PRM

El país arribará a la encrucijada de las elecciones del 2016 con dos sectores, con dos ofertas políticas absoluta y totalmente diferentes.

De un lado, aquellos a quienes sólo les importan sus intereses, la acumulación acelerada de capitales, sin que los pesos sucios les manchen las manos.

Del otro lado, un partido cuya principal bandera de lucha tiene que ser la denuncia, comprobación y sometimiento a la injusticia de todos aquellos funcionarios de los primeros gobiernos del PLD y los de ahora, a fin de que la nación tenga una oferta envenenada y otra oferta que lleva el perfume de la esperanza.

De una esperanza que apunta hacia el combate irrestricto a la corrupción, a reencaminar la inversión pública en procura de aumentar la producción agropecuaria para abaratar el precio de los productos de primera necesidad, establecer un verdadero sistema nacional de salud que incluya a los médicos, a las enfermeras y una información y vigilancia permanente sobre la higiene, como un modo de prevenir enfermedades y aumentar la salud popular.

Hay que denunciar la corrupción permanentemente, la corrupción de todos, que todos esos gatos y gatas que saltan en cualquier departamento: cancillería, educación, salud, en la compra y venta de artículos necesarios para el gobierno, el multimillonario abuso que constituyen los barrilitos de corruptos funcionarios elegidos equivocadamente.

Todo, absolutamente todo debe ser denunciado para que el elector de mayo venidero sepa por quiénes va a votar, si por la propaganda o por la desagradable y enojosa realidad: candidatos que mejor son carne de presidio que posibles funcionarios elegidos.

Debemos cuidarnos de la maquinaria de propaganda y publicidad con la que se nos bombardea las 24 horas, con el definido propósito de convencernos de que lo malo es bueno, de que ocupar un puesto, actuar con honestidad y retirarse a su casa cumplida la misión no es el mejor ejemplo que debe dar un ciudadano.

Es tal la inversión de valores que cualquier funcionario entiende que las posiciones son peldaños en la escala hacia la riqueza, el bienestar, la falta de límites, la burla a la moral y a los principios que debe observar una persona decente, forman parte de la conducta que debe observar quien tenga la oportunidad de servir al país desde una posición publica, especialmente electiva.

La importancia del Partido Revolucionario Moderno es, precisamente, encabezar un frente donde el enfrentamiento a la corrupción comience dentro de sus filas, dentro de los aspirantes a posiciones, algunos de los cuales son cuestionados en sus jurisdicciones, donde todo el mundo los vio nacer, los vio crecer, los ve desenvolverse y conoce sus virtudes y debilidades.

La tarea del PRM no es “gallaretear”. Su primer primero es saber escoger los mejores, sin privilegios, sin amiguismo.