Imprescindible alianza PRD-PRSC

MIGUEL RAMÓN BONA RIVERA
Para enfrentar al gobierno, empeñado en el uso y abuso de los recursos públicos para imponer la reelección, es imprescindible una alianza de la oposición.

El plazo que establece la ley electoral para las alianzas vence el próximo 2 de marzo. El tiempo apremia.

El gobierno, mientras tanto, disminuye por el momento su ofensiva depredadora contra el Partido Reformista, a la espera de que venza el plazo y de que no se formalice la alianza.

Si no se da la alianza, Leonel Fernández podrá imponerse cómodamente en primera vuelta, utilizando todos los recursos del poder para mantenerse en el cargo. Es imprescindible, por lo tanto, presentarle a la nación como alternativa un frente unificado de la oposición. Una gran alianza encabezada por el PRD y el PRSC. Una poderosa coalición que sustente la candidatura Miguel Vargas-  Amable Aristy.

Si se da esta conjunción de fuerzas opositoras, la misma deberá estructurarse sobre la base de un programa de gobierno creíble y realizable, de ejecución inmediata, que contemple entre otras cosas, las siguientes:

Reducción inmediata de la tasa máxima del Impuesto Sobre la Renta del 25% al 15%, para incentivar la reactivación económica y propiciar el crecimiento del empleo.

Establecimiento inmediato de un plan de austeridad gubernamental, para reducir el gasto corriente e incrementar el gasto de inversión.

Desarrollo de un amplio programa gubernamental de construcción de viviendas populares. Dominicanización, por ley, del 80% de la mano de obra en la industria de la construcción.

Construcción, en virtud del principio de la continuidad del Estado, de la segunda línea del Metro de Santo Domingo, este -oeste, con estudios y presupuestos previos, y haciendo énfasis en la utilización de recursos internos provenientes del presupuesto nacional.

Desarrollo de un programa de energía limpia con fondos de Petrocaribe. Implementación de un plan nacional de control demográfico, y establecimiento de un control efectivo de la migración haitiana.

Prohibición de la reelección presidencial consecutiva.

La alianza opositora deberá establecer un fuerte vínculo de compromiso con los distintos sectores de la sociedad civil, para la ejecución del programa de gobierno.

Si se conforma una gran coalición opositora que enfrente a Leonel Fernández, es seguro que la misma contará con el apoyo creciente de amplios núcleos nacionales, polarizando las elecciones entre las mayorías que aspiran a un cambio, y aquellos que pretenden la continuación del actual equipo gubernamental.

Si no se da la alianza opositora, Leonel Fernández se impondrá cómodamente en primera vuelta con una enorme ventaja sobre sus opositores. Amable Aristy no podrá remontar del lejano tercer lugar, y el Partido Reformista quedará sensiblemente disminuido.