Incentivo para la competitividad

Desde la abolición del arcaico modelo de sustitución de importaciones hasta nuestros días, el concepto de competitividad industrial se ha afianzado bastante y mucho se ha hecho por fortalecerlo. Sin embargo, persisten criterios cuestionables que tienen predilección por las exoneraciones y ciertos privilegios fiscales como impulsores -un tanto desacreditados- de la competitividad industrial en un mundo participativo y globalizado.

La certeza de lo anterior la corrobora el hecho de que, a estas alturas del progreso del país, grupos empresariales tan influyentes como la Asociación de Empresas Industriales de Herrera y Provincia Santo Domingo (AEIH), y la Asociación Dominicana de Productores de Cemento (ADOCEM), siguen clamando por la aprobación de instrumentos jurídicos que forman parte de la médula de la auténtica competitividad industrial.

De ahí que la AEIH reclame la rápida aprobación de leyes como las de clasificación industrial, industria, comercio y pymes, la de quiebra, y la que transformaría el Banco Nacional de la Vivienda (BNV) en el Banco de las Exportaciones (BANDEX), y que ADOCEM insista en la necesidad de que sean abolidas las imposiciones a que empresas de transporte de carga disfrazadas de sindicatos tienen sometido al sector empresarial, al que coartan la libertad de elegir medios de acarreo de su preferencia.

¿Y DESPUÉS DE LA MOSCA, QUÉ ?

Hasta prueba en contrario, el ingreso de la mosca del Mediterráneo se ha debido a un terrible descuido del personal que debe aplicar el protocolo fitosanitario en puertos y aeropuertos. Y se sabe que las autoridades locales asistidas por técnicos de Estados Unidos trabajan para eliminar la plaga que ha motivado el cierre de los mercados estadounidense y haitiano para nuestras frutas y legumbres.

Pero ¿qué ocurrirá con los productores? Se habla de veda temporal, pero su duración todavía no está definida. Rusia y una empresa canadiense estarían dispuestas a adquirir frutas y legumbres dominicanas, aún en las circunstancias actuales, pero en lo que eso se concreta ¿qué va a pasar con la producción y las pérdidas? Parece obvio que el Estado debería auxiliar a esta gente ante un revés tan contundente. ¿No es así?