Incertidumbre arropa a lo haitianos tras terremoto

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Dajabón.- Angustiados y llenos de incertidumbre sobre su futuro inmediato se observan grupos de haitianos en la frontera, zona ha sido reforzada por militares del Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront), para evitar una posible estampida luego del terremoto que devastó la capital del vecino país.

Pero contrario a la percepción de las autoridades dominicanas, la preocupación de los haitianos es conocer la suerte que corrieron sus familiares y compatriotas que quedaron atrapados bajo los escombros, así como buscar con la ayuda internacional, la manera de cómo recuperarse de la tragedia.

“Yo tengo familia en Puerto Príncipe pero no se de ellos. No puedo visitarlos porque las calles no sirven y tampoco puedo llamarlos porque no hay comunicación”, manifestó el haitiano Domingo Jiménez, quien  reside en Juana Méndez y labora en Dajabón.

Las mismas lamentaciones son escuchadas por la mayoría de los que viven en la zona Norte de Haití, quienes han tratado de ayudar a sus parientes pero las dificultades del momento se lo impiden. 

“Lo que estamos tratando es de salvar gente que se está muriendo. Lo demás son temas que estamos pensando en un futuro. Ahora necesitamos el apoyo de la comunidad internacional para salvar vidas que están en juego”, afirmó el cónsul haitiano en esta provincia, Jean Baptiste.

El diplomático agradeció al presidente Leonel Fernández, a otros  gobernantes en el mundo que aportan para ayudar a Haití sobre la situación que enfrenta en estos momentos, así como a los pueblos del noroeste dominicano.

En las ciudades del Norte de Haití no sufrieron daños por el terremoto, pero la repercusión comenzará a sentirse próximamente por la escasez de combustibles, de alimentos, y otros servicios que los pueblos de las fronteras tratarán de abastecerse.

La tragedia en Puerto Príncipe afecta todo el país ya que muchas familias tienen a sus hijos estudiando y trabajando en lo que fue hasta hace poco en  la ciudad más importante de su nación.

“Haití no tiene posibilidad para resolver todos los problemas y se necesita mucha ayuda. El pánico está en todas partes y tendrá sus consecuencias”, afirmó el cónsul Jean Baptiste.